Ayer escribí sobre otro chico. Edité un poema para hablar de él.
Pasó un cometa sobre la Tierra
Una vez te pregunté: Si fueras un planeta, ¿cuál serías? Me dijiste que el Sol.
Te dije que quizá yo sería la Tierra porque amo el mar y la vida.
Pero después de que dijiste que querías ser el virus de mi pandemia, caí en la cuenta de que no eras ese bicho espantoso, sino una estrella.
Pero tampoco eres el Sol, eres un cometa, efímero. Cuando apareciste por la Tierra algo floreció y ahuyentaste una tormenta.
Desde el principio supe que no iba a ser capaz de seguirte, que como otras veces, solo me iba a quedar ahí dando vueltas en mi propio eje esperando a que volvieras.
Tú tienes la sonrisa de diez mil soles, las preguntas y las respuestas que me hicieron amanecerme contigo. Tenías un brillo diferente cuando sonreíste y me dijiste "Hola" y "Adiós" la segunda vez. Me cegaste poquito.
Todo fluyó muy bien desde la primera vez que hablamos. Representante algo nuevo que moría por descubrir y te pasaba lo mismo. La pasamos bien, nos reímos, pensamos y hasta bailamos. Volví a mirar las estrellas.
Si algún día pasaras otra vez por la Tierra te cantaría una canción al oído.
El rumbo de la galaxia es un enigma, pero confío en que volveré a verte algún día.
No sé quién eres, ni quién fuiste. Pero eso pasó. Pasó un cometa sobre la Tierra.
Leí un poema y me acordé de ti, entonces lo modifiqué. Ves? Querías que escribiera sobre ti y al final lo hice. Lo conseguiste.




