@atcmporal
No es el escenario preferido por el guardaespaldas, ése de encontrarse encerrado con la única compañía del político, pero sabe que es necesario, y lo más seguro en ese instante. Con una fama como la que ya se ha forjado a lo largo de los años, lo último que le gustaría es añadir un error a su perfecto curriculum. No, Otto no cometía errores, mucho menos que costaran la seguridad de su actual jefe -si es que se le podía llamar así-. Termina de aceitar las piezas de su semi-automática, antes de volverla a armar, mientras dedica apenas y una mirada de soslayo al otro. —¿Sabes? Es gracioso... ¿Qué te hizo pensar que estás seguro aquí a solas conmigo?— curiosidad absoluta tiñe sus palabras, apenas y levantando su pesado mirar hacia las facciones menos toscas del político, con una confianza suficiente como para hablar con esa libertad.













