A 10 años del terremoto brutal que devastó al hermano país de #Ayiti creando una crisis humanitaria de gran escala que todavía hoy siguen evidenciándose secuelas socioeconómicas y humanas una década después. Con la fundación Un Techo Para mi País, inmediatamente se realizaron los aprestos para mover voluntarios de Latinoamérica, RD y Haití donde juntos pudimos construir cientos de viviendas para familias que habían perdido todo. Para mí fue muy duro, ya con mi experiencia trabajando con la fundación en nuestro país, en sectores de extrema pobreza pensaba que no podía haber una situación peor para una familia, pero al ver la ruptura total de esa realidad local, de ver gente sin vida aún bajo escombros, fue lo que me hizo aterrizar y comprender la necesidad de luchar por cambiar las condiciones de desigualdad que nos afectan como seres humanos. Tuve una crisis, duré una semana sin hablar, por que no podía comprender como puede exisitir tanta desigualdad, deshumanización, tantas carencias básicas viviendo en un mundo moderno. De mi memoria jamás se borrarán estas vivencias y mi corazón siempre seguirá comprometido con la solidaridad hacia los demás, la empatía y el servicio a quienes lo necesiten. No, no voy a salvar el mundo, pero no puedo quedarme de brazos cruzados desde mi silla, sabiendo que puedo al menos llevar esperanza, alegría y ayuda a quienes lo necesiten de verdad. #terremotoHaiti2010 @techo_rd @techo_org #Voluntariado #EnTodoAmarYServir https://www.instagram.com/p/CJ_vGFXLXdq/?igshid=1xgmror4s3udf