Mi padre no perseguĆa culpables, nos enseñó a admitir nuestra culpa y a soportar los castigos que tenĆa de consecuencia.
Mi mamĆ” no nos preguntó sobre quĆ© querĆamos de comer, los platos se servĆan por igual y si tenias hambre lo comĆas.
Mis hermanos hicieron un camino del cual por mĆ”s diferentes que fuĆ©ramos habĆa que tener las bases sólidas de justicia y lealtad.
A mi me rajaron la espalda en mÔs de 2 ocasiones, me gritaron con plantas que daban picazón para hacerme entender lo que esta bien y mal.
Muchos aƱos le guardƩ rencor a su forma de educar, hoy veo las carencias de mis estudiantes y creo que les hace falta esa disciplina...
A mi tampoco me preguntaron quĆ© comer, ni si querĆa o no lavar, me enseƱaron a la fuerza de electricidad, mecĆ”nica y plomerĆa, luchĆ© porque 4 palabras que nunca pude escuchar de mi viejo, porque falleció antes de poder restregarle un tĆtulo en la cara y asĆ poder oĆr "estoy orgulloso de ti".
Mi madre enseñó valores y a valerse, enseñó a decir no y a pedir ayuda, me dejó como enseñanza el valor del tiempo, del trabajo y el dinero, con su ausencia me enseñó el valor de la familia.
Mi hermana trazó el camino y fue ejemplo pero me enseñó a buscar y solucionar mis problemas, vivimos una época de enseñanza sin violencia pero por necesidad.
Mucho tiempo me enojƩ con mi padre por haberse ido, mucho tiempo me enojƩ con mi madre por no haber estado.
Veo a mis estudiantes y creo que hay un reto para que vean que es necesario aprender y que la carencia te va a traer esa creatividad para revolver problemas pero es imperioso disciplinar tu mente para poder replicar un mĆ©todo de enseƱanza efectivo que pueda comenzar con un "a mi me educaron asĆ...".
Hagamos una educación sin violencia, con disciplina, por deseo de aprender no solo porque es necesario, para alcanzar lo que sea que te propongas, algo que elegiste no que te toco ser.