El metro
Y lloraba en el metro por todas las veces encontradas. Por todas las miradas cruzadas. Por todas las esperas de los trenes que dejamos pasar para podernos abrazar. Por todos los besos en las escaleras mecánicas. Por todos los “adiós” en el vagón, mientras las puertas se cerraban. Por verte alejar, mientras yo me quedaba. Te extraño más que ayer, quizá más que mañana. Te extraño tanto, asà como extraño la calle y su olor. Los carros. El calor. Te extraño tanto, que ya no sé qué extraño más.















