Acciones para mejorar la empatía
Teniendo en cuenta que en el momento actual no ejerzo como docente, durante las próximas semanas, he decidido tratar de trabajar las siguientes acciones para desarrollar mi habilidad de empatía. El objetivo será trabajar cada una de ellas durante el transcurso de una semana:
Observación sistemática (semana 1). Me propongo intentar observar en otras personas con las que interactúe aspectos como sus gestos, posturas, miradas o tono de voz. Teniendo en cuenta que, en el momento actual, es obligatorio el uso de la mascarilla, esta tarea tendrá una dificultad añadida. Trataré de tomar nota para reflexionar sobre la correspondencia entre estos aspectos y la información verbal que me transmiten. Mi objetivo será mejorar mi comprensión de la comunicación no verbal y, por tanto, abordar la comunicación de forma más efectiva y empática.
Ruptura de prejuicios (semana 2). Durante los descansos entre clases, trataré de charlar en el pasillo con dos compañeros con los que no tengo relación. Hasta ahora, nunca he tenido una verdadera conversación con ellos. He pensado que, debido a sus formas de actuar y sus comentarios, no son personas con las que yo puedo “encajar”. Es momento de dejar ese prejuicio a un lado y hacer un esfuerzo por conocerlos realmente.
Evitar compararme (semana 3). Me he dado cuenta de que a veces, cuando una persona me comenta una situación difícil por la que está pasando”, contesto comentando que yo pasé por algo parecido, en lugar de escuchar activamente los detalles que trata de ofrecerme. Mi objetivo es dejar a un lado esa actitud que se centra en mí, para atender plenamente lo que el otro trata de comunicar.
Recapitular (semana 4). En ocasiones, por culpa de las prisas o por falta de atención, no compruebo que la información que he recibido de otras personas ha sido bien captada por mi parte. Esto ha dado lugar, en más de una ocasión, ha malentendidos que podrían haberse evitado. Por ello, mi objetivo será resumir brevemente lo que el otro ha dicho al final de una conversación o hacer preguntas del tipo “¿Lo que has querido decir ha sido...? De este modo, garantizaré que he comprendido bien la información que han querido comunicarme.
Reflexión: a lo largo de esta semana he comenzado a llevar a cabo la observación sistemática. Lo cierto es que, hasta el momento, he podido comprobar que, en efecto, soy capaz de entender más plenamente lo que otras personas quieren decir gracias al análisis de elementos no verbales que dan claves para comprender su estado emocional. De este modo, he podido abordar varias situaciones con mis padres, con un vecino y con un compañero de forma efectiva y empática. Pretendo seguir analizando la relación entre estos aspectos no verbales y los verbales en mis conversaciones a lo largo de la semana.