«Podium» (fragmento, pág. 233)
[...] Más tarde, cuando ya había terminado con la tercera cerveza, se me empezaron a cerrar los ojos. Era una sensación agradable, mucho más que la pérdida de memoria.
[...] Una nube blanca cruzaba lentamente el cielo raso. Probablemente, yo era el único en la ciudad que la observaba con tanta intensidad. Y, probablemente, también era el tipo que más estrellas fugaces había contado durante aquellos días, tantas que ya había empezado a desear cosas repetidas.
[...] A veces tenía que cerrar los ojos para no ver más estrellas. Había más estrellas fugaces que deseos y, por supuesto, más deseos que personas a las que hacer daño.
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Fragmento de «Podium» (pág.233), J.R.Navarro
DVD Ediciones, 2005. Premio Andalucía Joven de Novela.
Twitter: @jose_r_navarro















