Diciembre 2016
Fue una de esas cosas que no sabes cómo pasan pero pasan. Fue bonito, duró poco y todo fue una mentira. Pero fue bonito. El problema está en que uno no se da cuenta de que algo va a terminar hasta que ya ha terminado y se siente el cambio. Me refiero a que si le hubiéramos puesto fecha de caducidad a esa aventura, venga, se vence el plazo y hasta nunca. Pero no fue así, ni será así nunca. En el mejor de los casos, las historias empiezan con una persona pintándole nubes en el cielo a otra persona y termina cuando se cae el telón.
















