Apasiónate con mis demonios, disfruta mis defectos, ríe de mis tonteras, enamórate de lo malo. Que lo bueno lo contempla cualquiera, y lo malo se lo muestro a pocos. Y, sin duda alguna, tú dejaste de ser un "cualquiera" en mi vida. Te encargaste de volverte importante... Y eso tiene beneficios y desventajas.
Yo, cuando te amé, I.






