“Haber carbón, que es esto que he oído por ahí sobre que tuvisteis un par de hijos con ese cejon borracho que quería matar a Athena y lavo el suelo con el bicho, el gatito rabioso, y el borrego después de conocerlo por un día en mitad de una guerra santa? Y también que son esos rumores que tú hijo el que se hizo el santo de Géminis anda tratando de seducir a hombres mayores? Y específicamente a mi hombre?! Oh, y también andan diciendo por ahí que tú otro hijo se convirtió en un espectro -en el Wyvern- y anda todo enamorado de la nueva Pandora, la que se enamoró de la nada del pollo frito. Que tenientes que decir para defenderte, Kanon?”
Kanon: En primera tengo que decir que mires lo bonitos que nos salieron las bendiciones. O sea tus sobrinos
Kanon: Radamanthys y yo quedamos así cuando oímos lo que les gustaba a tus sobrinos
Kanon: Sobre lo de robarte al caídas locas, sólo te queda echarle ganas o mi mocoso te vencerá



















