Sus dedos tamborilean los costados de su taza de cafĂ© mientras observa su entorno de manera silenciosa por varios segundos. La tardanza de su hermano no le provocaba ninguna molestia durante esa particular ocasiĂłn, tal vez se encontraba demasiado cansada para dedicar energĂa a algo sin sentido, quizá finalmente adquirĂa esa aceptaciĂłn por las cosas que no podĂa cambiar; cualquiera que fuera el motivo, sorbiĂł de su bebida con la tranquilidad más amena que su cuerpo le permitĂa expresar. “ ¡Damien! ” ExclamĂł con cierta emociĂłn cuando finalmente logrĂł divisarlo entre los comensales, no se hizo esperar su gesto impulsivo de alzarse y rodearlo con sus brazos cuando lo tuvo cerca. Desde que habĂa llegado, no habĂa tenido la oportunidad de charlar o verlo más allá de diez minutos. “ Por un momento pensĂ© que tendrĂa que esperar horas. ” || @damienberg​











