Gnosis del otoño lunar
A veces siento que apostar por la amistad es como apostar por la poesÃa, o por las capacidades intelectuales más virtuosas. Pero, ¿cuánto podés contar con quiénes? ¿Siempre es culpa nuestra decepcionarnos? ¿Apostamos demasiado?
Igual no hay por qué afligirse ni ser negativo, cuando es el curso dinámico de la estructura el que mando. Somos envaseses o, mejor dicho, canales por donde circulan los flujos psicoanÃmicos del sistema. Eso es el cuerpo. Los que no somos la clase dominante que hace el sistema, obedecemos, y cada tanto nos afectamos, o nos dejamos afectar.
La comunicación no puede con todo. La cultura no es omnipotente.
Por ejemplo, ahora no estoy en modo cumbiero. Estoy en modo neogótico, un personaje idiota y oscura entre las tribus de masas. Me fui transformando en el grito brujo, la sombra de las arañas tatuadas en la espalda, copas de cristal, vino y ansiedad. Un invierno nuclear.
Soy profe en una escuela que va a cerrar y morir sepultada bajo una ruina ferro-industrial. Los fantasmas están en todas las cuevas. Voy cediendo a la materia y conmigo mi salud mental. Me arrastro neurótico por el barro. Llego totalmente drogado al supermercado 24hs, mi intención es manotear algo para sarparle algo al parásito de mi estómago, que tiene hambre.
La catedral quiere cernirse sobre mÃ, secuestra a mis amigos, pero yo no me inclino ante nadie, mucho menos ante Dios. TodavÃa recuerdo los delirios del compa socialista-libertario en el fol. Lo que la voluntad sacrifica ante la fantasÃa incluye lo más preciosa de nuestra cordura que es la coherencia y la cohesión. Recuerdo lo cuerdo de las cuerdas y sus redes.
Mañana no voy nada a la asamblea. Porque además de neogótico, berretinero y durante esta fresca agarro viaje con cualquier emoción que me dé calor.
Ya no compro con frÃas vampiras ni con sauces llorones. Tengo que recuperar el ocio, aunque eso implique desanudarme de mis cÃrculos sociales.
Me gusta enseñar lo poco que sé. Tengo que admitirlo. Eso deberÃa darme de comer si le dedico una sana energÃa, una energÃa inteligente. El aprendizaje es el alimento de la mente. Observá y reflexioná para descubrir la verdad. No creas en aquello que sea contrario a la razón y nunca te engañes a vos mismo ni a los demás.
Pero, ¿en qué situaciones "se ven los amigos"?
El ciclo neogótico se profundizó con el bicho, cuando un glitch metabólico del sistema de pronto le dio a un montón de gente tiempo libre y claustromanÃa. Cuando el sistema convulsionó, los géneros musicales más oscuros empezaron a prolifirar, los escritores de terror también.
¿Ya le viste la cara al diablo? Mañana presento mi tercer y último libro de poemas. La tercera bala de la poesÃa. Después vuelvo a mi sarcófago a recuperar los años.












