Comprar una vivienda antes de las vacaciones puede hacer ilusión. Firmar las arras requiere algo más que prisas.
Antes de entregar dinero conviene comprobar quién es el propietario, si existen cargas, cuál es el precio acordado, qué plazo se fija para la compraventa y cómo se financiará la operación.
También debe quedar claro qué ocurre si alguna de las partes no puede cumplir.
No todas las arras producen los mismos efectos. No siempre se resuelve todo perdiendo la cantidad entregada o devolviéndola duplicada. Depende del tipo de arras y de lo que se haya pactado.
Por ejemplo, una familia encuentra una vivienda en junio y quiere reservarla antes de marcharse de vacaciones. Antes de firmar conviene dejar por escrito qué sucede si el banco no concede la financiación o si aparece una carga que no se conocía.
Las vacaciones pueden esperar unos días. Las condiciones del contrato deben quedar claras desde el principio.
El notario puede ofrecer asesoramiento jurídico imparcial antes de la compraventa y ayudar a comprender las consecuencias de lo que se va a firmar.
Antes de entregar dinero, mejor resolver las dudas.














