Las once reglas satánicas
Da tu opiniĂłn si te es pedido. (AsĂ evitarás hablar en momentos inadecuados, ser tachado de precipitado y ganarás tiempo para formar una respuesta u opiniĂłn más sĂłlidas y creĂbles)
No cuentes tus problemas a otros a menos que estĂ©s seguro que quieran oĂrlos. (AĂşn en el caso de querer, no cuentes tus miedos y debilidades a una persona que no conozcas, ya que puede utilizarlos en tu contra; al igual que cualquier informaciĂłn que obtenga de ti)
Cuando estĂ©s en el hábitat de otra persona, muestra respeto o mejor no vayas allĂ. (Si eres invitado tanto como si no, nunca debes destruir el hogar o la morada de alguien, animal o persona, pues eso es algo sagrado, con la Ăşnica excepciĂłn de que sea por venganza contra un enemigo)
Si un invitado en tu hogar te enfada, trátalo cruelmente y sin piedad. (Si eres tu el anfitrión, no dejes que violen tu hogar, no dejes que se burlen de ti, que te ataquen en tu propio territorio, atácales tu, estas en tu terreno, tienes ventaja)
No hagas avances sexuales a menos que te sea dada una señal de apareamiento. (No pretendas que respeten a tu pareja si tu no respetas la de los demás, no seas una carga, alguien que intenta abusar de otro por puro deseo y lujuria)
No tomes lo que no te pertenece a menos que sea una carga para la otra persona y estĂ© clamando por ser liberada. (No debes privar a nadie del fruto de su esfuerzo y trabajo, si quieres algo, consĂguelo por ti mismo con tus medios y esfuerzos a menos que la otra persona te lo haya quitado o lo haya conseguido de manera ilegĂtima)
Reconoce el poder de la magia si la has empleado exitosamente para obtener algo deseado. Si niegas el poder de la magia despuĂ©s de haber acudido a ella con Ă©xito, perderás todo lo conseguido. (Magia o cualquier elemento, si consigues algo por dinero, no niegues el poder del dinero, esto funciona asĂ, el auto-engaño es solo de bobalicones y cristianos)
No te preocupes por algo que no tenga que ver contigo. (No te metas en asuntos ajenos, te meterás en lĂos y problemas constantemente solo para satisfacer los intereses de alguien a quien le importas poco o nada)
No hieras niños pequeños. (DĂ©jalos crecer libremente, no abuses sexualmente de ellos como si fueras un sacerdote o un cura, cada individuo tiene que tener medios para defenderse de una agresiĂłn, un niño pequeño no los tendrá y solo demostrarás cobardĂa)
No mates animales no humanos a menos que seas atacado o para alimento. (Las personas pueden ser eliminadas bajo muchos pretextos, pero un animal salvaje no entra en ninguno de ellos y a menos que sirva para algo útil, déjalo)
Cuando estĂ©s en territorio abierto, no molestes a nadie. Si alguien te molesta, pĂdele que pare. Si no lo hace, destrĂşyelo. (Pacifismo ante todo, pero una respuesta dura y contundente a tiempo puede evitar futuras agresiones, malestares y posibles acosos)