Zenén Xóchihua Enciso; compra de voluntades juveniles.
El 2012 fue un año de flujo de masas, en Los Mochis no fue la excepción, fue entonces cuando un grupo de jóvenes bajo la denominación Yosoy132, en alianza con los sectores de precaristas lograron evitar que se pusieran parquímetros. Se logró evitar un endeudamiento injustificado por 200 millones de pesos por parte de la comuna ahomense y se consolidó la lucha por la vivienda en el municipio de Ahome. Sin embargo, el poder siempre merodeó para comprar voluntades y espiar actividades de los jóvenes militantes, denostarlos y derrotarlos en una batalla psicológica.
Al ver la situación de solidaridad y de participación fuera de la institucionalidad, diferentes grupos políticos tenían dentro del movimiento Yosoy132 Los Mochis visores que llevaban lo que pasaba a sus centros, esto pasó desde los centros “liberales” hasta grupos anarquistas, comunistas, PROAMLO y claro gobernación (sobre todo la administración municipal dirigida por el ahora expresidente Zenén Xóchihua). Con todos los grupos pudo haber intercambio y diálogo hasta menguar diferencias y avanzar en lo que se estuvo de acuerdo y en lo que no solo se dio el rompimiento por táctica y estrategia, sin embargo esos rompimientos y animadversión se priorizaron por parte del grupo afín a la presidencia municipal y al gobierno de Zenén y Zenón que en conjunto con el estado propagaron un ambiente de críticas personales y el uso de los llamados “memes” a través de las redes sociales para desmoralizar a los grupos activos y desactivar la luchas sociales emprendidas. Ante la falta de madurez y perspectiva, estos agentes pagados hacían pasar su jugada como una crítica “por diversión” y en tono de burla sin priorizar los temas políticos, pues era obvia su posición sin embargo muchos incautos corrieron espantados ante el pleito sin fondo aparente, por lo que un grupo considerable de jóvenes militantes se desbandaron (como el gobierno y en especial la administración de Zenén pretendieron), sin embargo ante la contradicción de que por una parte nosotros rebatíamos de pies a cabeza el discurso de la administración Zenén-Zenón y que por otro lado sus esbirros no pararon con las ofensas familiares y personales, estos agentes de difamación pasaron a la obviedad. Para muestra de lo anterior se tienen los representativos casos del operador de redes del PAN en esa campaña sucia, (confeso en sus actos y admitiendo que todo era por dinero), como lo fue Milo Giovanni Tempone Ibarra y el otro caso de una persona que desde ese tiempo agente de gobernación y exreportero del periódico El Debate: Axel Estrada, que ahora se le puede ver en el palacio municipal de Ahome o cualquier lugar de interés político como agente de gobernación, claro, sin fingirlo para nada.
Este tipo de experiencia debe quedar para futuras acciones organizativas durante flujos sociales como el caso Ayotzinapa o las recientes actividades emergentes de la organización estudiantil en Los Mochis o la permanente campaña de acción y conciencia proletaria como el de la Coordinadora Nacional para la defensa de la vivienda popular (CNDVP). Las personas participantes asiduamente en los movimientos son difíciles de sorprender bajo estos esquemas de difamación donde voluntades juveniles son compradas para golpetear al trabajo de conciencia e interés social y a las personas que apoyamos dicha solidaridad, en este caso su servidor, algunas personas ajenas a la militancia también ya no son tan fáciles de sorprender porque han seguido este y otros casos, después de la efervescencia política del 2012. Esto después de una tormenta nos ha fortalecido en sobremanera y ha puesto en evidencia las tácticas propagandísticas y de guerra sucia de los grupos de la burguesía, en este caso encabezado por la administración de Zenén y Zenón, que dicho sea de paso todavía tienen cuenta pendiente para explicar su atentado e intento de homicidio en contra del compañero César del Pardo Escalante. Así las cosas, el dinero llevó a un grupo considerable de jóvenes a torcer ideales, por ciertas opciones que ellos justificaron en su tiempo como viables para un cambio, podemos decir que ahora tenemos el reconocimiento de la mayoría que en nuestro tiempo fueron nuestros adversarios, sin embargo algunos pocos siguieron en el descaro, buena experiencia para el movimiento y cómo se debe combatir estas situaciones ha sido esta pasada, no olvidemos compañeros.
La manera para fortalecer la conciencia seguirá siendo la lucha consecuente para fortalecer las posiciones del interés social, el seguimiento asiduo de las discusiones entre las diferentes fuerzas políticas y el estudio de la situación social siempre cambiante para compaginarlos con la teoría de la organización. Con respecto a la coyuntura electoral creemos que es tiempo de cobrar factura a estos personajes para de paso dar una lección moral y bloquear este tipo de acciones de una política sucia por parte de este sector (y otros de la institucionalidad). No es tiempo de votar si no de organizarse.
Juan Soltero miembro de la CNDVP Domingo 24 de Mayo 2015












