La incontenible fuerza de la creatividad insta a Katie Mitchell a utilizar las nuevas tecnologĂas audiovisuales en proyectos coloridos y alucinantes. Además de estudiar en una universidad californiana y abrirse camino en el mundo del sĂ©ptimo arte, lo que Katie busca es dejar de sentirse “la chica rara” en la escuela y a los ojos de su familia, de quien muchas veces se siente ajena.
Buscando acercar posiciones con su hija, Rick opta por llevarla hacia la Universidad en su auto, a fin de recuperar momentos familiares perdidos por la desconexiĂłn afectiva. A ambos los acompaña mamá Linda, obsesionada por la aparente perfecciĂłn de una familia vecina, su hermano menor Aaron, que no puede dejar de pensar en dinosaurios y Monchi, el perro familiar de ojos exageradamente desorbitados.Â
Sin embargo, todos sus planes pasarán a un segundo plano cuando se vean inmersos en un potencial apocalipsis robótico, obligados a convertirse en los héroes más improbables del mundo.
De Katie se especifica su pertenencia a la comunidad LGBTQ, y aceptada por su familia, por muchas caracterĂsticas: un pin con los colores tĂpicos de la bandera del arco iris, prendas no precisamente asociadas con lo tĂpicamente femenino o el obvio sentido, y no sĂłlo debido a su extraordinaria capacidad creativa, de sentirse una completa desubicada. Y el toque final: en algĂşn punto de la pelĂcula su madre se refiere a su relaciĂłn con una tal Jade.
ÂżQuĂ© puede suceder cuando una de las mentes detrás de “Gravity Falls: un verano de misterios” (Mike Rianda) se une con las cabecitas que nos regalaron “Spider-Man: Un nuevo universo” (Phil Lord y Chris Miller)? Una genialidad como “La familia Mitchell vs. las máquinas” (2021), propuesta alucinante producida por Sony Pictures Animation que puedes ver en Netflix.Â