Un tapiz color recuerdo
Cuando algo se rompe, siempre soy yo la que corre y huye de ahÃ. La última vez me llamaste cobarde, pero de eso nada tengo.
 Solo me evado en dolor, de ti, de mi, de todo.Â
Funciono mejor asÃ, porque si permanezco. Todos y cada uno de los lugares que tu y yo hayamos compartido. Me asaltan. Es como si una vorágine de instantes pasados se volvieran lúcido presente.Â
Aquellos sitios donde hayamos reÃdo, caminado de las manos, dado nuestro primer beso, nuestra primera aventura consecuencia de un desacuerdo, el lugar donde planeamos el primer viaje, un futuro juntos y una casa en el bosque.
Antes de que pueda percatarme, todo va a azotarme, sin misericordia y con desdén. Es por eso que si algo sale mal y el daño es irreparable como para poner un punto final, en voluntad inconsciente o resiliencia emocional es que me veo obligada a descubrir nuevos espacios. Llenos de tu ausencia y nuestra historia. Con potencial de mi. Para volver a descubrirme, pero ahora sin ti.


















