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THE CHILEAN GHOST SHIP, CALEUCHE
The passengers on the Caleuche are all dead, but that doesn’t stop them from having a good time! On this Chilean ghost ship, the crew are monsters and the passengers party the afterlife away.
This mythical ship sails around the island of Chiloe off the cost of Chile and is described as glowing white with sails of bloodied. The Caleuche is sentient and can sail underwater and vanish at will.
The Caleuche carries the souls of people who drowned. Music fills the air as the souls dance and frolic.
The crew consists of monsters who hop on one leg, with their heads twisted backward. Legends say they kidnap human sailors and force them to work the decks, transforming them into monsters like themselves.
The Caleuche is also said to transport cargo for the island’s society of powerful warlocks who arrive at the boat via a magical seahorse, the caballo marino chipotle. If you’re tempted to book a cruise, be careful - looking at the Caleuche will cause your head to twist backward and your face to permanently display a crazed, crooked grin.
Source: Ghost Stories 2022 page a day calendar
Photo source awesome ocean.com
| Rara |
Caleuche, La Nave de los Locos
Ricardo Wullicher
Un amigo me llamó hace unas noches para preguntarme por qué una de mis películas lleva el título: “Caleuche, la nave de los locos”. Al querer responderle me encontré contándole la génesis de la película y me sugirió que lo escribiera, para publicarlo en tararira.2020. Comparto con ustedes mi respuesta:
Todo empezó con un encargo del entonces Secretario de Ciencia y Técnica, mi admirado Dr. Manuel Sadosky y su mano derecha, la Dra. Rebeca Guber, quienes, en 1987, me encargaron la producción de una serie de especiales de televisión para divulgar, a través de un medio masivo, las investigaciones que se estaban llevando a cabo en esa Secretaría.
Para ello convoqué a varios colegas, directores de cine, y cada uno tomó un tema y lo llevó a la pantalla en forma de ficción. De ese primer ciclo surgió el recordado trabajo de Carlos Sorín, “La era del ñandú” y otras historias de excelente factura dirigidas por Mignona, Calcagno, Doria, Kamin y otros.
De los temas sugeridos elegí para filmar yo mismo la experiencia que estaban desarrollando en San Martín de los Andes sobre la relación entre medicina alopática y medicina tradicional Mapuche.
Se trataba de una investigación que estaban haciendo antropólogos del CONICET y médicos, dirigidos por el Dr Willy Arrué, del Hospital de San Martín de los Andes.
Fue por eso que viajamos a esa ciudad con José María Paolantonio (Cocho), mi amigo y co-guionista de “Quebracho”.
El Dr. Arrué se puso a nuestra disposición, nos hizo conocer el área del hospital dedicada exclusivamente a esta investigación y nos presentó a los “articuladores”, nombre que recibían las personas de origen mapuche que oficiaban de nexo entre las machis (médicas mapuches) y el equipo del Dr Arrué.
Es muy fácil para nosotros los “blancos” fascinarnos con la cosmovisión Mapuche. Es muy fácil cuando te cuentan que viven de la venta de leña pero que no cortan árboles, sino que recogen las ramas caídas. Es muy hermoso ver cómo doman a un caballo sólo hablándole.
Es impactante enterarse de que en la cultura andina cada integrante de una familia tiene su propio perro, porque, según sus creencias, será el alma de ese perro la que acudirá, o no, (dependiendo de cómo haya sido esta persona en vida) a guiar su alma para que logre atravesar un río muy correntoso y seguir su viaje hacia la próxima vida.
Como también es doloroso enterarse de los estragos que desde la infancia provoca el alcoholismo entre los Mapuches y de las pocas posibilidades de real inserción laboral que poseen.
También es sorprendente enterarse cómo está organizada socialmente la comunidad: a la comunidad la representa el lonko (jefe, cacique), que es en realidad un administrador de los bienes comunes, elegido por votación. Cuando las decisiones que debe tomar son relevantes el lonko consulta con el Consejo de Ancianos y la decisión que ahí se tome debe ser aprobada por el Consejo de Ancianas, última instancia de decisión de la comunidad, que es claramente matriarcal.
Desde el punto de vista de la salud, las machis, que son muchas, son las médicas que se ocupan de atender las dolencias del cuerpo con infusiones y emplastos que saben hacer usando hierbas de la zona.
En cambio, la Chamán, que es una sola para toda la región, es la que atiende las dolencias del alma, o espíritu o como le llamamos nosotros, las dolencias de la psiquis. En suma, son las psicoanalistas de la medicina Mapuche.
Las Chamán son las únicas autorizadas en su cultura para curar haciendo uso del hongo alucinógeno cucumelo, durante una ceremonia anual de 3 días y 2 noches, a la que los “blancos” tenemos vedada la entrada. En esta ceremonia, la Chamán, haciendo adecuado uso del cucumelo puede extirpar de la mente del paciente los recuerdos que le causan pesar.
Después de una semana de entrevistas y aprendizaje sobre una cultura fascinante una noche el Dr. Arrué, como quien guarda una información muy preciada, me dijo: “En realidad con quien deberías hablar es con la Chamán, con Doña Cecilia. Vive a 120 km, es difícil llegar y en general no recibe a nadie. Pero, si estás de acuerdo, a través del huerquén (mensajero), le pido una entrevista”.
Fue un domingo muy temprano y muy frío cuando nos despertó golpeando fuerte la puerta de la cabaña el Dr. Arrué. Estaba muy agitado y entusiasmado: “Doña Cecilia los va a recibir!”, “Cuándo?”, preguntamos. “Ahora”, dijo él.
Apenas habiendo bebido un café ya estábamos subiendo Cocho y yo a la camioneta de Willy rumbo a Las Coloradas.
Una hora y media después, adentrándonos bien hacia la cordillera por un camino de tierra, llegamos a la casa de Doña Cecilia.
Bajamos, Willy llevaba un paquete de facturas y nos dijo: “Nunca se llega a la casa de un mapuche sin algo para comer”, y, tal como se acostumbra, golpeamos las manos esperando que nos autorizara a entrar.
En las afueras de la casa había tres chiquitos jugando. Una nena de unos 5 años vino corriendo hacia mí y me tomó de la mano como si me conociera de antes.
Entramos. Doña Cecilia se acomodó de espaldas a una ventana de manera tal que por el contraluz no podíamos verle claramente el rostro.
A medida que transcurría el tiempo nos dimos cuenta con Cocho que Doña Cecilia no estaba dispuesta a revelar ningún pensamiento u opinión, sus respuestas eran cortas y evasivas.
Ante preguntas como ¿“Qué haría usted si su nieta se enfermara?”, contestaba con un escueto: “La llevaría al hospital…”.
Tuve durante toda la frustrada entrevista a su nieta sentada en mi regazo y me interesé más por jugar con la nena que por intentar obtener alguna información de esta señora que, evidentemente, no se sentía cómoda hablando con nosotros.
Cuando nos pusimos de pie para partir, Doña Cecilia me tocó el hombro y me dijo: “Vuelva mañana, pero usted solo”.
Sinceramente yo no comprendí en ese momento la importancia que tenía que la Chamán de la comunidad quisiera verme a solas, pero el Dr Arrué sí lo entendió y no podía contener su emoción al tratar de explicarme lo que eso significaba.
Durante el trayecto de regreso Willy nos explicó que las Chamanes crían, preparan y enseñan a una de sus nietas para que se convierta en su sucesora, es la próxima Chamán de la comunidad y dijo: “Yo creo que la nieta de Doña Cecilia te eligió a vos”
Al otro día compré una lata de esas que se vendían de 5 kg de galletitas sueltas y fui solo hasta Las Coloradas.
Cuando llegué fui recibido otra vez por la nieta para la cual había llevado especialmente unas golosinas, pero cuando Doña Cecilia me invitó a pasar le dijo a la nena que fuera a jugar con los otros chicos.
Cuando nos sentamos, Doña Cecilia, ahora habiendo cambiado completamente su tono de voz, me preguntó qué quería saber, le repetí lo que le había explicado Paolantonio el día anterior y le dije que el programa sobre el encuentro entre las dos medicinas se iba a ver “por televisión en todo el país”, para darme importancia.
Me escuchó y me dijo: “Bueno, hágalo si quiere, pero yo sé que usted va a contar otra historia”, y ante mi pregunta: “Qué otra historia?”, me respondió con un misterioso: “Ya se va a enterar solo”.
Se levantó dando por terminada la charla, me acompañó hasta la puerta de la camioneta y me regaló una punta de flecha negra, tallada en lava volcánica.
Me dijo que la tuviera siempre bajo el mismo techo donde yo viviera: “Para que lo proteja”, me tomó del brazo y me preguntó: “Usted se acuerda de lo que sueña?”.
La pregunta me desconcertó y respondí “Si, no… a veces”, a lo que ella simplemente asintió.
Cuando retornamos a Buenos Aires decidimos cambiar el tema, no me sentía cómodo ni preparado para abordar la relación entre la medicina alopática y la mapuche, decidimos con Paolantonio escribir sobre otro tema y cerré el ciclo para la Secretaría de Ciencia y Técnica con “El misterio argentino”.
Pasaron cinco años, recibí una oferta para rodar en España y me radiqué con mi mujer en Madrid. Y una noche soñé. Me desperté muy exaltado y desperté a mi mujer: “Marina, soñé con la película”.
Empecé a contársela y Marina me dijo que esperara, que me iba a grabar. De la transcripción de ese relato surgió el primer guión de la película, la historia de un cacique Mapuche que al no lograr impedir que se construyera un complejo turístico sobre las tierras sagradas del cementerio, decide incendiar el complejo, provocando la muerte de un joven y desatando un drama en la comunidad.
De la nada, y después de 5 años, la historia que Doña Cecilia predijo que yo debía contar, esa “otra historia”, me había aparecido en sueños.
Regresé a Argentina, investigamos y escribimos junto a Gustavo Wagner el primer guión de la película. Se lo leí en voz alta al Consejo de Ancianos, a algunos lonkos, periodistas y referentes de la comunidad mapuche.
Pude constatar que pocas cosas generan más angustia entre los mapuches que la usurpación de un cementerio, lo consideran tierra sagrada porque allí comienza el “viaje celestial de las almas”. A través de mi amigo Juan Namuncurá recibí la conformidad de Doña Cecilia.
En marzo de 1994 comencé el rodaje de “Caleuche, la nave de los locos”, protagonizada por la excelente Inés Estevez y arropado por el talento y la generosidad de China Zorrilla y Miguel Angel Solá. La coproducción con España me permitió el lujo de tener también a Fernando Guillén y a Marisa Paredes (la actriz de culto de Almodóvar) en el elenco.
En el personaje que interpreta la gran Luisa Calcumil quise plasmar a la Chamán, a Doña Cecilia, a esa mujer sabia y misteriosa que me había elegido, sin que yo lo supiera, para que a través mío se contara la historia que a su comunidad le importaba visibilizar en ese momento.
“Caleuche, la nave de los locos”. ¿Por qué le puse ese título?” fue la pregunta de mi amigo que me llevó a hacer este racconto.
Porque en la cosmovisión Mapuche existe una nave, el Caleuche, que navega por el agua, por el aire o por la tierra y pasa, cada tanto, a llevarse, a lo que en la cultura occidental consideramos el paraíso, las almas de los inocentes, de los débiles mentales, de los desmemoriados y de los locos.
Se sabe que, en Europa, en el Renacimiento, se embarcaba a los dementes, particularmente a los violentos, y se los desterraba de las ciudades; hay varias pinturas que ilustran esto y una de las más famosas es la de Jerónimo Bosch (El Bosco) y se llama precisamente “La Nave de los Locos”.
Una hipótesis que se sostiene es que alguna de estas naves haya llegado a las costas de Chiloé, en la Patagonia chilena, y que su capitán fuera un marino holandés de apellido Van Euchen. De la deformación de la pronunciación original del apellido de este capitán de barco puede haber surgido la palabra “Caleuche”, para denominar a estas naves que fueron incorporadas a la cultura Mapuche, no como un castigo para los reos o dementes violentos, sino, al contrario, como un transporte seguro hacia una vida mejor para todos aquellos que no encajaban con el parámetro de “salud mental”.
Por eso titulé “Caleuche, la nave de los locos” a mi película. Porque el personaje del cacique cree que la Nave pasará a recogerlo, por haber sido lo suficientemente ingenuo como para ser engañado por unos hombres “blancos” y no haber podido evitar la profanación del cementerio de su gente.
La película es una de las que más disfruté hacer, tuve el apoyo de la gente de San Martín de los Andes y de toda la comunidad Mapuche de la zona.
El preestreno fue, como correspondía, en el cine de San Martín y se hicieron funciones que comenzaban a la mañana y terminaban a altas horas de la noche, durante muchas semanas para que la pudieran ver los habitantes del pueblo, los que habían actuado, los que habían prestado sus casas, comercios, caballos y autos.
Pero lo que más me emocionó fue ver a los miembros de la comunidad Mapuche, muchos de los cuales entraban a un cine por primera vez, llorar, abrazarse, reír, señalar la pantalla, salir y volver a ponerse en la fila para ver otra vez la película que cuenta “su historia”. No sé si Doña Cecilia vio la película, algunos dicen que sí.
A veces, como me pasó a mí, uno encuentra lo que no iba a buscar.
La punta de flecha que me dio Doña Cecilia viaja y viajará conmigo a donde yo vaya.
| Rara |
Nomadland, el camino de la vida
Graciela Musachi
1. Puercoespines
La vida según la alegoría de los puercoespines de Schopenhauer: en un día de tremendo frío los puercoespines quisieron abrigarse entre ellos pero sus púas los lastimaban así que decidieron buscar la distancia adecuada para no hacerse daño.
2. ¿Estamos todos locos?
Hamlet lo dice seriamente: Time is out of joint, o sea: el mundo está desquiciado. Lo saben bien los americanos que hace años publican una revista humorística llamada Mad (Loco);
Así, el equívoco título del film de hoy Nomadland puede leerse No mad land o sea: Tierra del no loco.
Es lógico: ¿Cómo hacen los puercoespines para no matarse si se juntan o no morirse de frío o de locura si se aíslan como nosotros en tiempos de pandemia? El film responde con toda sensatez: se agrupan por lo que Goethe llamaba afinidades electivas y los psicoanalistas significantes que los identifican: para unos, todo gira alrededor del dinero y para los otros, alrededor de la naturaleza. Para los primeros los segundos están locos y viceversa, Sólo la hermana de Fern y Dave pueden comprender los dos mundos e incluso pasar de uno a otro como Dave.
Los de la Naturaleza se cobijan en cierta Filosofía de la Naturaleza para masas que, lo veremos, los hace parte del paisaje e incluso de Dios (una vez comenzado el camino y también hacia el final se celebran las fiestas de navidad y fin de año y Bob Wilson es una especie de Papa Noel de la buena nueva).
Sin embargo, Fern no está en el camino del dólar ni en el de la naturaleza, ella escapa. De qué, nos enteramos pronto: ha enviudado y rechaza la compañía, la amistad, el amor. Sólo se acompaña con lo que le dejó su padre, ciertos objetos y un consejo: en una casa se guardan los recuerdos… entonces hay que alejarse para no recordar. Su hogar es su padre, aunque no tenga casa.
Mundos perdidos
Nacer al camino de la vida es haber perdido algo y tener una deuda que pagar: de entrada, pierde el trabajo y por lo tanto el dinero, una canción habla de amores perdidos, hay amigos que se pierden (una en especial), un hijo perdido, el esposo.
Se trata, dice alguien, de aprender formas de no caer ¿No caer dónde? Al abismo, por supuesto: al abismo del suicidio como amenazan algunos, al abismo de la eutanasia, al abismo de morir antes de… ¿de qué?, al abismo de la locura. No caer, no perderse en el camino. Recuerden el refrán: el gozo en un pozo.
Manejar la propia mierda
Si es posible caer como la mierda entonces se nos dan lecciones para manejar…nos.
A causa de Dave, se rompe lo que queda del padre y nuestra heroína, poco a poco, hace algún gesto amistoso aunque manteniendo distancia incluso nos hace desear que acepte la propuesta de Dave. Pero no... Hasta que cierta intimidad es alcanzada con Swanky y, cerca del final, con Bob Wilson.
La directora china capta muy bien esa dimensión de deshecho del serdicente (serdicente quiere decir en mi lengua el francés parlêtre y la alusión al cerdo que habla es de mi amigo Germán García). Quizás la China quiera transmitir algo del camino del Tao pero hay que occidentalizarlo un poco, un poco demasiado.
Se hace evidente que la propia mierda es parte de la Filosofía de la Naturaleza de la que les hablaba, escuchemos: somos musarañas salvajes, fósiles, dinosaurios (su imagen gigante sobrevuela cada tanto la pantalla), somos objetos extinguidos como las piedras formadas hace millones de años, somos las estrellas que han caído a la tierra y que después tenemos en las manos en la Navidad. Somos parte de la obra de arte que es la Naturaleza y sobreviviremos a nuestra extinción, es una promesa. Es una naturaleza benigna, un camino sin obstáculos.
Somos -gracias, señora directora por tan breve recordatorio de nuestra actualidad- seres que contagiamos pestes a nuestros semejantes y es mejor cuidarse poniéndose guantes para no matarlos. Retorno al puercoespín.
El agujerito sin fin
¿Notaron que las piedras circulan entre ellos y, en el funeral de Swanky -la coleccionista de piedras- cada uno arroja al fuego sus piedras? Son piedras con agujeros. Así también, Fern se pasea por un paisaje lunar, nuestro Valle de la luna cuyos huecos la acogen con simpatía.
Es una metáfora que me hizo recordar un Museo en la provincia de Córdoba (Argentina), el Museo Rosen: allí un hombre, uno solo, faraón cordobés, recolecta todo tipo de objetos, grandes, chicos, viejos, nuevos, impecables, arruinados, significativos, insignificantes, sucios, limpios, en orden, desordenados, con nombre, sin nombre. Al salir de allí, algo abrumada, recuerdo haber dicho: este tipo está cavando su agujero ya que él es lo único que falta allí.
Es el sentido, de la metáfora usada por Lacan al hablar del astronauta: un agujero en el universo.
Fern, cuando puede desprenderse de su pena no escapa más. Vuelve al camino de la vida ¿Quizás para encontrarse con Dave? Quizás porque ya encontró dónde meterse, es decir, ha encontrado su propio camino. No es que no hay final, hay un nuevo comienzo.
¿Final feliz chino-hollywoodense? Quien sabe…
Mayo 2021
La pesadilla del Caleuche
Slowly I knew I lost my mind. Why did I expect to find You ready to absolve my sins, And waiting there to let us in?
Did I think that I could make things right, Finally make up for what happened that night? Instead I bound you to this fate, My attempts to reconcile would be too late.
My desire to reconnect with my past, And put you to rest at last, Made you appear as an enemy When I should have been honoring your memory.
I knew the stories, and thought she’d be kind, Not knowing she fed off of my mind Appearing as what I expected from her; Her manifestations a twisted mirror
Reflecting my own thoughts back at me, Showing me what I wanted to see. But my mind is so twisted and filled with despair, This dream could only be a nightmare.
She showed me what I thought I'd deserve To make me bend to her will and to serve Trying to manipulate my mind So my soul to her I would willingly bind.
Why would I be so naïve? Only seeing what I want to believe? With everything we’ve been through Caleuche, I still had faith in you.
But that was just the faith of a boy, That has had all he loves ripped away and destroyed Who clung to one last thread of hope Of having a father to help me cope.
I endangered everything I held dear, Just for the chance of finding you here. I dragged him here and put him through hell, The man I should put above all else.
And without a thought he followed me And when I was trapped, fought for me to be free. I know I can always depend on his love, He is the one who was sent from above.
Captain, I must let you go To break from her spell I must tell her no, He's the only one I trust with my soul, My mind and my heart, and all my control.

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Another good day for fixing the #caleuche - the beast is back in action #uniflite #isolation #whereisklaus #vancouversummer #nodrumcircles https://www.instagram.com/p/CDDHE8rhUQi/?igshid=1gnxrbaiodsy4
Nieblina y Hundidos When frigid rains as walls pour down, In fog the creaking of bones growing, The smell of whale fat wafts about, The cursed ferryman is rowing, When one escaped the gallow dance, The fluttering of severed heads, Avert your eyes, avoid the glance, And return safely to your beds An offering of spice and salt, Partake in moldy bread, A care when under trees you halt, Preserve your maidenhead, The lichen squeals on rotting planks, A deep blue chasm gurgles, The fishermen conceal their angst, Expect a fate most hurtful.” #caleuche #tue-tue #chiloemagico #art #aquarelle #painting #design #legend #mythology #mitologiachilena #mitologiachilote #chiloe #artistsoninstagram #illustration #spirit #kalku #flyingdutchman #chile #island #pincoya #chiloé #caleuche #gostship #imbunche https://www.instagram.com/p/CCf_DoWBfh3/?igshid=1lfutezd5k9t2
Goo Goo Muck is an old song that I've always loved. I decided to play on a #psychedelicbanjo cause why not. Full video at bigjohnbates.com #americananoir #bigjohnbates #caleuche #isolationcreation #thecramps #googoomuck https://www.instagram.com/p/B_skw2Uh072/?igshid=8vt4hhy7ikdm