Gladys al fin tenía un tiempo libre para disfrutar de la feria, tras haber trabajado un rato en el puesto de besos pues la chica consideraba que aquella podría haber sido una actividad divertida, y ahora se encaminaba a una de las atracciones que presumía de ser una especie de viaje musical, cuando una melena platinada llamó su atención y no tardó en reconocer al propietario. —Hola— expresó con una gran sonrisa adornando sus labios una vez que se encontró cerca de Boardman —¿quieres subir conmigo al viaje musical?— preguntó en un tono de voz bastante alegre ( @stuboardy )












