He dicho silencio. Joaquín Álvarez Barrientos
Jueves 28 de mayo de 2026
Celebramos la última sesión de esa edición del Club de Lectura “Con mucho gusto”, con sede en la biblioteca Reina Sofía, para comentar la novela He dicho silencio,de Joaquín Álvarez Barrientos (Cuadernos del Laberinto, 2025).
He dicho silencio de Joaquín Álvarez Barrientos
Para la sesión de clausura de esta edición de nuestro club de lectura hemos tenido la oportunidad de contar con el autor de la obra elegida He dicho silencio, de Joaquín Álvarez Barrientos, que ayer nos visitó y compartió las claves de su novela. Álvarez Barrientos es investigador del CSIC, especializado en la literatura e historia de la cultura española de los siglos XVIII y XIX. Debido a su profesión, la experiencia de ayer fue interesante no solo por el tipo de novela a comentar, sino porque es la obra de un científico que al cabo de los años decide lanzarse a la creación literaria. He dicho silencio no es su primera novela, ya que en 2019 y en la misma editorial publicó la más que notable Una historia de impostores donde aquí sí, conectaba su investigación acerca de las falsificaciones literarias con la creación literaria.
He dicho silencio parte de la observación minuciosa y crítica de los comportamientos de los ciudadanos y de cómo estos comportamientos pueden llevar al límite a determinadas personas. La novela presenta a Paco, un hombre atrapado en una vida rutinaria, emocionalmente vacía y marcada por la incomunicación que, a medida que se siente más humillado, aislado y desconectado de los demás su malestar interior va creciendo hasta conducirlo a situaciones extremas con el uso de la violencia como forma de recuperar control o afirmar su existencia. Como señaló el autor, el observar a menudo la agresividad que se percibe en las grandes ciudades -en este caso Madrid-, junto al aislamiento e incomunicación que sufren algunas personas le llevaron a escribir esta historia cuyos hechos no se perciben tan ajenos a cualquier lector.
Los participantes se mostraron interesados en conocer el proceso de escritura de la obra, y plantearon al autor algunas cuestiones que fueron comentadas por todos. La adscripción por parte de la editorial de He dicho silencio al género de novela negra fue desmentido por el autor y corroborado por los lectores; si bien el protagonista es un criminal, la investigación policial no es sino mera anécdota en el conjunto de la trama. De hecho, la obra no se centra tanto en la investigación policial típica del género negro como en el proceso psicológico que lleva a una persona común al límite moral en un marco de crítica social y exploración de la soledad urbana.
Todos coincidimos en que uno de los ejes centrales de esta novela es la alienación del individuo en las sociedades modernas. Paco vive rodeado de personas, pero emocionalmente aislado. La ciudad aparece como un espacio frío donde las relaciones humanas son superficiales. La novela sugiere que la soledad prolongada puede deformar la percepción de la realidad y alimentar el odio, de ahí que el título tenga un fuerte valor simbólico, porque ese silencio representa la incapacidad de comunicarse, la represión emocional, la indiferencia social, el aislamiento psicológico y también la ausencia de empatía. No es un silencio pacífico, sino opresivo y destructivo. Además, ese motivo cierra genialmente la novela con dos líneas que condensan todo su contenido: Aquí envejezco, solo y fracasado. En contacto con miserables a los que detesto, pero donde al menos, por la noche, hay silencio.
La obra plantea una circunstancia incómoda porque explora la violencia no como algo excepcional, sino como una posibilidad latente en individuos aparentemente normales. Paco acumula deseos insatisfechos, humillaciones y decepciones e incapaz de adaptarse a su entorno, se vuelve cada vez más agresivo. El resentimiento de un individuo desbordado por el vacío existencial se convierte en motor narrativo. En este sentido, las opiniones de los lectores fueron variadas, ya que algunos vieron en este protagonista un hombre malvado desde el principio y no tanto un hombre transformado por las circunstancias de su soledad, opinión que se ve reforzada porque el autor no quiso dar a su protagonista un pasado que de alguna manera pudiera justificar su criminalidad.
Desde el punto de vista formal, la novela utiliza una prosa directa, rápida, irónica, áspera, con ritmo intenso y una acertada combinación de narración psicológica y humor negro. No busca embellecer la realidad, sino mostrarla con crudeza. Los lectores alabaron la brevedad de la novela y esa prosa tan fluida (sin adjetivos, señaló alguno), que hacen que la lectura sea inmediata, breve y, en ocasiones, incómoda.
Los comentarios a partir de He dicho silencio derivaron hacia distintas posturas de temas presentes en sus páginas como son las formas de descortesía en la actualidad, la soledad de los individuos en las grandes ciudades, el grado de tolerancia de la ciudadanía, la maldad y, en definitiva, la ambigüedad moral.
El cierre de esta edición ha supuesto un punto de reflexión de problemas actuales que con generosidad y sabiduría nos planteó Joaquín Álvarez Barrientos, al que desde estas líneas agradecemos su presencia en nuestro club. Esperamos que la edición del curso que viene sea, al menos, tan provechosa y disfrutable como ha sido la de este. Gracias a todos por hacerlo posible.












