Siempre que creo conocerte y resolver en mi cabeza que estoy dispuesta a renunciar a ciertas cosas que secretamente espero la vida me pague con ellas, haces algo, cualquier cosa, pequeña o gigante y me dejas sin aliento, y por ese momento, por ese justo instante en que te observo pienso... quizás tu eres la razón, quizás tuve que pasar por todo lo que sucedió para llegar a este momento, a este beso, caricia, a esa expresión tuya o esa cosa que haces, quizás tuve que estar muerta en vida para comenzar a realmente estar viva cuando estas a mi lado.
Sarah Braddock














