— ¿Por qué eres tan difÃcil conmigo? Todo me cuesta contigo. No me cuentas que te defraudan legalmente, no me hablas de tu problema con la comida, no me hablas de Neymar, no quieres cenar conmigo. ¿Qué onda? — la sacudió apenas, molestándola asÃ.
 Alzó su vista hacia él, solo por un momento y la volvió a agachar. —Solo digo lo que la gente espera escuchar, no me gusta ser un problema— dijo deteniéndose. —Siempre sé que responder, aprendà de muy pequeña— agregó, suponÃa que entre tanta entrevista que habÃa dado, de cierta forma podÃa manejar los temas a su manera.Â
Alzó una ceja e hizo una mueca de poco convencido. — No te sale muy bien conmigo, ¿no? Eso quieres decir que conmigo eres realmente tú y con todo el resto eres la actriz condescendiente y amorosa — hizo algo de presión en uno de sus hombros y se concentró en el programa policÃaco que transmitÃan.Â
— ¿O no?Â
—A la gente le gustan los personajes. Les gusta el drama amoroso, el ver cómo vistes, qué lugares visitas, quienes son tus amigos. Ya sabes— comentó y levantó sus hombros un segundo para después dejarlos caer como si nada.Â
—No sé hablar cosas que nunca he hablado— dijo en un murmuro, casi para que no la oyera.Â
— Quédate un rato más — le pidió relajando su mentón sobre la coronilla de la brasileña. Depositó un beso sobre su cabello y suspiró. — ¿Por qué no practicas hablar cosas que no son los tópicos de entrevistas, conmigo? Inténtalo.  Â
—No es fácil, me es incómodo, muy incómodo— admitió un poco complicada y tragó saliva. Miró los ojos claros del chico, querÃa intentarlo pero se mordÃa su propia lengua.Â
 —No puedo, lo siento.









