“𝚃𝚑𝚒𝚜 𝚋𝚛𝚞𝚗𝚎𝚝𝚝𝚎 𝚌𝚘𝚖𝚎𝚜 𝚋𝚊𝚌𝚔 𝚝𝚘 𝚏𝚊𝚜𝚑𝚒𝚘𝚗 𝚜𝚝𝚢𝚕𝚎"🤍👠 • •
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Me Myself and X.Pt1
Me Myself and X.Pt1
Son las 2:18 de un 14 de marzo de 2017, hoy traigo una entrada bastante diferente habitual, aunque, que es habitual aquí si cada día salgo con una parida diferente. Hoy hablare bueno, escribiré, sobre mi, es algo que creo que debería hacer todo el mundo cada X tiempo, yo lo hice hace cosa de 11 años, actualmente tengo 19 años y este año haré 20. No se si este sitio se mantendrá cuando yo tenga 40…
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"Causa y efecto💞" #blogger #blog #historiasocultasdelalma #frases #amor #blogero
Sail the sea
Tengo una relación especial con el mar, se que puede resultar difícil de creer viniendo de un chico que a pasado la mayoría sus 34 primaveras recién cumplidas en la Castilla profunda. Desde siempre me ha fascinado toda la estética de los marineros en alta mar, impermeables amarillos, gorros de lana, barbas pelirrojas, rayas marineras. Si volviera a nacer me gustaría ser Jacques Cousteau “Muchas…
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Mi árbol - Parte II
Me levanté veloz, en guardia, preparado para el combate. Su primer ataque fue rápido, mis reflejos más. Tan sólo me rozó la brisa de su aleteo. Me di la vuelta para pillarle desprevenido y recibí un fuerte golpe en las costillas que me hizo volar por los aires, hasta caer abatido al borde de la rama. Aquel demonio volátil era más rápido y más astuto de lo que esperaba. Me observó desde el aire, con una expresión que interpreté de arrogancia. Me levanté muy despacio. Ciertamente el golpe me dolía, pero exageré aún más la decadencia de mi estado. No volvería a descuidarme. Si alguien iba a cometer el error de subestimar a su adversario, no sería yo.
Mi pérfido rival, seguro de sí mismo, esperó altanero a que recuperara la posición de combate. Después agitó sus alas con furia y volvió al ataque. Esta vez no sólo me desplacé a un lado, sino que lo hice rodando en diagonal, en la misma dirección de su vuelo, apurando tanto que pude notar como mi hombro afilaba una de sus alas. Antes de que se diera la vuelta para repetir su embate traicionero, aún con la rodilla pegada al suelo, hundí mi puño en su costado. Ojo por ojo y costilla por… bueno, lo que fuera que tuviera aquel maldito ser, que se precipitó por el borde del tronco. Cuando me disponía a cantar victoria entre resoplidos de agotamiento, volvió a elevarse con un aleteo tosco e irregular, mientras se palpaba dolorido.
Nos miramos. Su expresión, anteriormente engreída, se había transformado en ira. Yo le dediqué una amplia sonrisa altiva y provocadora. Surtió efecto, empezó a babear entre coléricos chillidos y volvió a elevarse enfurecido. Ambos teníamos claro que no habría un cuarto asalto y me preparé mentalmente para el desafío. Se dispuso a caer sobre mí en picado…
- ¡Alfonso! – gritó una voz en la distancia.
- No, ahora no, todavía no – susurré para mis adentros.
- ¡Alfonso! – bramó de nuevo.
- ¡Espera un poco! – respondí.
- Alfonso hijo, tenemos que volver a casa que nos está esperando tu madre para comer.
- Sólo un rato más papá, aún no tengo hambre.
- Venga anda, baja del árbol y vámonos. Te prometo que a la tarde volveremos con tus primos.
- Está bien. Ya me bajo – contesté resignado.
Le di un último manotazo a la polilla y ésta se fue volando. Apoyé el pie en una rama, con cuidado de no pisar al caracol, que se desplazaba con su característica parsimonia por el tronco. De un salto caí en la hierba y le agarré de la mano a mi padre para irnos. Apenado miré al árbol, mi árbol, con el que siempre jugaba en la zona del paseo. No era el más alto ni el más agraciado, pero sí el más auténtico y su forma retorcida clamaba diversión. Parecía hecho a la medida de mi imaginación. Me animé ante la expectativa de volver esa misma tarde. Una vez más, cumpliría mi destino, por el bien del mundo. Y esta vez lo haría acompañado.
* Mi árbol es un relato inspirado por el recuerdo de mi infancia, adulterada por los estragos del tiempo. “Mi árbol” (así lo llamaba yo) fue real, aunque, según parece, ya murió. Esta historia es un pequeño homenaje a “mi árbol” y a mi padre. Ninguno de los dos está ya para acompañarme en mis juegos y aventuras, pero el niño que llevo dentro jamás podrá olvidarles.