+becomemaudy
Un largo e interminable día había terminado, al menos lo peor de él lo había hecho; por fin podía volver a casa. Caminaba por las ahora frías y oscuras calles de Konoha, las cuales parecían conformar un interminable laberinto lleno de casas y un silencio que le ponía la piel de gallina. A Sakura nunca le había gustado la noche, era demasiado oscura, ella prefería la luz. A decir verdad lo peor no había terminado.
Estaba realmente cansada, la cabeza le dolía horrores y sentía los músculos completamente agarrotados así que caminaba muy lentamente. Se estaba poniendo nerviosa a si misma, más porque no escuchaba absolutamente nada, ni siquiera el sonido de los grillos. Quizás estaba tan cansada que se imaginaba esas cosas. Suspira pesadamente mientras gira en una esquina, no muy lejos de un pequeño atajo que había decidido tomar.
Al llegar a él titubea pues está muy oscuro, pero pasando por él llegaría antes a su casa. El "pro" tenía mucho más peso que el "contra". El rugido de su estómago solo confirmo que era una buena decisión. Finalmente se aventuro a él, sin prestar mucha atención al lugar, mirando sin ver, a la nada. No, en absoluto se encontraba con los adoloridos músculos en tensión ni nada de eso, Sakura Haruno no era tan miedosa como parecía hace unos momentos.
Pero un extraño ruido la hace saltar, pegar un chillido y golpear a la sombra negra que estaba frente a ella, todo a la vez.
— ¡Mala idea, mala idea! —se dice a si misma en ese momento, antes de caer hacía atrás y darse de culo. — ¡Duele, duele!












