Nosotros no nos encontrábamos no nos buscábamos en los huertos con una manzana entre los murmullos de la seda en naves de las iglesias
Siempre estuvimos uno dentro del otro en el cuerpo de dios de doble cara en las pinturas medievales de los sótanos de los museos y en las fotos de nuestros padres inocentes como papel
Nosotros -maestros de cruzarnos- solo permanecimos uno frente al otro y en espejos de la piel nos reflejamos enteros el mundo se alejó en silencio y con el dedo en los labios los bosques echaron raíces en el suelo las ciudades guiadas por el olfato encontraron lugares donde los hombres las construían infinitamente los ríos entraron en los mares como los trenes en las estaciones los montes inasibles cuajaron en las cuevas
Si yo soy un monte tú eres una cueva dentro de mí lugar en el monte donde no hay monte lugar dentro de mí donde no estoy
Autor: Olga Tokarczuk (Polonia, 1962)













