El cielo gris, la humedad del viento dando pequeños golpecitos en mis mejillas, el frió rozando mis labios, rasgándolos delicadamente.
El humo del cigarrillo llena mi alcoba, el aroma a tabaco se impregna en las cortinas, en las paredes, escurre de mi cabello, y ese enorme vacío. La sensación de que antes algo o alguien estaban ahí a mi lado, el calor desvaneciéndose, las formas de las sabanas perdiéndose dejando una huella en mis recuerdos.
Desde la ventana abierta de mi departamento puedo distinguir las pequeñas estrellas que comienzan a desvanecerse en el cielo con la luz de la mañana, así como el dulce sueño que se repite todas las noches sobre mi cama