La hora azul – Alonso Cueto
Esse livro conta um pouco das consequências dos muitos anos do Sendero Luminoso no Peru e não só com as barbaridades cometidas por esses mas também pelo governo e seus militares. Tudo isso deixa marcas na população e elas são muito bem retratadas nesse duro livro.
“- La gente de aquà no es como la de otras partes – dijo lentamente -. Nadie aquà cree que estar vivo es lo normal. Aquà han observado siempre la vida con asombro. Un amigo me dijo asà una vez. La muerte es una buena maestra.”
“Las rutinas de mi cobardĂa conformaban una ley más fuerte que todas las del CĂłdigo Penal que yo habĂa estudiado. Y sen embargo no me sentĂa ni peor ni mejor que personas como Luis Zárate o Teodora SillipĂş. Los veĂa tan a la distancia todavĂa, eran tan distintos. El hecho de que los estuviera descubriendo me llevaba a idealizar su sufrimiento. Les estaba imaginando virtudes que no tenĂan. Eran tipos como todos (Paulino Valle me habĂa pedido dinero el mismo dĂa del entierro de Miriam). Alguna vez los de este lado habĂamos pensado que los pobres son buenos por el hecho de ser pobres. Pero ahora sabemos que los pobres no son buenos, tampoco los que han sufrido son buenos, tampoco los ayacuchanos son buenos. Claro que no. Son tipos capaces de cualquier cosa, son como nosotros. Pueden ser tan idiotas y torpes y mezquinos como nosotros, quizá más. Pero aunque sĂ© que nos es un privilegio y que nos los hace mejores, me extraña su silencio frente a la brutal reparticiĂłn de la muerte en la que han nascido. Ellos no buscaron llegar a una realidad tan dividida, tan llena de cercos edificados, no buscaron nacer al otro lado. La lĂnea que nos separa a nosotros de ellos está marcada con el filo de una gran navaja. Es obvio que yo no voy a hacer nada por remediar esa injusticia tan enhebrada a la realidad, no puedo a ver nada, no voy a ayudarlos, a lo mejor tampoco me interesa. Y sin embargo haber sabido sobre tantas muertes y torturas y violaciones ahora me entristece tanto, y tambiĂ©n me averg6Uenza un poco, no sĂ© por quĂ©. No voy a olvidar-los. Aunque solo me diga a mi mismo y a ella.”













