Quién diría que el príncipe honrado, el ejemplo, el niño estrella, podría arruinar toda su dichosa reputación en una noche. ¿Le sorprendía? En lo absoluto. Bells, más allá de sentir desagrado o traición por las indecencias descubiertas en sus aposentos, estaba... sumamente complacido. “¿Príncipe?” aclara su garganta, fingiendo pudores, vergüenzas. “Oh, vaya, no sabía que...” siendo inevitable no reparar en la figura desnuda a su lado, esboza una sonrisa. Pilla, amenazante. Tan suya, y tan para Nigel. “Le diré a su alteza que se encuentra muy ocupado ahora.” @byunbaekhyvn
















