"Cuando nada existÃa, Zourvân, el tiempo, ofrecÃa sacrificios, durante mil años, para tener un hijo Ormazd. Mas, al cabo de este tiempo, Zourvân comenzó a dudar de la eficacia de tanto esfuerzo. En este momento, en el vientre de la madre fueron concebidos dos hijos, Ormazd, fruto del sacrificio, y Ahraman, fruto de la duda. Entre ellos comenzó la lucha. Y con la lucha la creación."
Mito del Irán preislámico, analizado por Marian Mole, "La naissance du monde dans l'Iran Preislamique" en La naissance du monde. Sources Orientales, Paris, Seuil, 1959, p. 302.













