Mi vida, tiene dos vidas
Un corazón que se rompió para siempre ya no se repara nunca, podrán haber mil momentos bellísimos, llenos de locura y felicidad, pero nada, absolutamente nada podrá cambiar esa acción, ese acto, esa razón que hizo que nunca pudiera sanar, porque así como esa razón es irrepetible es la misma que no podrá sanar, porque no hay, no hay cura, esa razón es la cual siempre dolerá.
Las decisiones estúpidas que uno mismo toma a lo loco por amor, no tienen devolución, no tienen ningún remedio, solo arrepentimiento, pero vamos aquí estamos, intentando todo por no recordar porque estamos rotos.










