Amor, acaricio cual suave terciopelo tu pecho, beso a beso voy descubriendo en tu piel el amor. Tus manos fuertes son sutiles caricias, tocan mi rostro y suspiros me invaden al tiempo que me extreme tu cercanía. Tus besos por mi mejilla rosan ligeramente mis labios, ansiando regalarte un beso, perderme por completo entre tus brazos, abandonarme por completo a tu pasión y deseo, a este que despiertas desde la mañana con tus toques y permanece inherente cada minuto del día. Leregi Renga













