La espera se difuminaba lentamente hasta convertirse en alguna clase de t o r t u r a. Sus pies clavados en el suelo como si se trataran de un ancla en el medio del océano, sus acuosos orbes fijos en aquella puerta de madera que parecía separarla de un mundo completamente desconocido, como si al atreverse a cruzarla se volvería pequeña y se encontraría con un Sombrerero Loco.
Pero finalmente se atrevió. Sus maltratados nudillos golpearon la superficie, esperando por una respuesta. Al no obtenerla en el siguiente minuto, repitió su acción, ahora con un poco más de fuerza pero no algo que podía considerarse ofensivo ( por lo menos en su parecer ). No estaba segura por qué después de tanto tiempo, se encontraba cometiendo tal estupidez, porque era la única forma en la que podía calificarse lo que se encontraba haciendo. Pero, a pesar de lo rota que se encontraba su "familia" su hermano siempre había sido el único dentro de todo su mundo que había significado algo, y necesitaba encontrar su apoyo en ese momento, por más de que fuera por medio de un objeto que sólo le otorgaría un recuerdo, creía que eso sería suficiente. Al menos, esperaba que fuera suficiente. | ( @absurdums )