Si algo me re contra caga la existencia es que me interrumpan cuando estoy pinches escribiendo, porque las ideas me fluyen, no las retengo en mi pensamiento, me hablan, se esfuma todo, se desvanece y se pierde el hilo conductor de lo que estaba desenredando, despuĂ©s es difĂcil continuarlo, no imposible. A veces funciona la pausa para reeler y surgen ideas nuevas (como ahorita que me hablaron y pausĂ©), pero no siempre sucede eso el 90% de las veces la idea se va y todo se vuelve blanco y ya no sĂ© por donde empezar. Ojalá quedara un rastro, una mancha de aquello que estaba pensando, pero por desgracia no quedan huellas, estas se han borrado. SĂłlo queda esperar a encontrar el rumbo y seguir, aunque parezca trabajo grupal en el cual cada quien hace su parte y al unirlo no tenga pies ni cabeza, es el Ăşnico consuelo que me queda cuando una idea se queda inconclusa, que aparezca una pista que conecte la historia y el parche resulte tan perfecto que no se note, y parezca una tela de una sola pieza.