No es muy asiduo a escuchar música porque después de tanto practicar en la academia de baile las aborrece. Aún así, si tuviese que decantarse por un género en específico seguramente elegiría el pop y la música clásica.
Adora los pantalones vaqueros y siempre busca combinarlos con cualquier tipo de prenda. Para el resto pueden resultar incómodos a veces, pero es capaz de usarlos hasta para bailar si se lo propone. Le encanta la forma que le hacen a su trasero, no vamos a engañarnos.
Lleva queriendo ser bailarín desde que era pequeño pero, antes siquiera de saber que sus sueños se verían truncados por La Orden, siempre fantaseó con ser veterinario e incluso tener una casa repleta de perros y gatos.
No es muy común verle sonreír a menos que seas alguien cercano a él. Por norma general no suele mostrar un carácter muy entusiasmado por todo lo que ha vivido en el pasado, pero internamente es de risa fácil si consigues su confianza.
De origen canadiense, le encantaría poder volver al sitio que le vio nacer sólo por el mero placer de regresar a sus orígenes. Sin embargo no es algo que se plantee a futuro porque no lo considera muy factible.
Tiene un especial cariño por su abuelo, al cuál no conoce, pero del que le han hablado muy bien. El ser visionario mantiene ocupado al padre de su madre de la vida normal, pero no considera que sea un imposible llegar a conocerle antes de que el señor pase a mejor vida.
Posee un álbum de fotos bastante concurrido, con recuerdos y fotografías de numerosos acontecimientos que han marcado un antes y un después en su vida. Lo guarda con recelo, nadie sabe de su existencia y, a veces, lo usa a modo de diario.
Su color favorito es el rojo y no hay nada ni nadie que le vayan a hacer cambiar de opinión. Piensa que no sólo tiene que simbolizar lo prohibido o la pasión, e incluso le recuerda a momentos de su vida que han estado fuertemente marcados por la presencia de ese pigmento.
Tiene un tatuaje, justo en la parte interna del antebrazo y a la altura del codo, de un símbolo infinito que sólo algunos se paran a observar. Simboliza lo eterno, claramente, y para él representa la eternidad de su memoria y de todos los momentos que atesora de haber vivido con su padre, con el cuál apenas compartió vida pero al que tiene básicamente en un altar. También con sus amistades.
Le gustan las estaciones calurosas e incluso las disfruta por más que el calor sea su mayor enemigo y el sudor su peor aliado. No puede permitírselo muy a menudo, pero le gusta ir a la playa cuando hace buen tiempo y es posible.
A día de hoy es incapaz de pensar en qué va a ser de él en unos años. Si no se ha decantado por ninguna profesión interna dentro del círculo de los cazadores es porque lo evita a toda costa ya que, muy en el fondo, él quiere vivir una vida mundana sin preocupaciones.
Aparte de coleccionar pijamas, también tiene una larga y amplia colección de peluches. No tienen por qué guardar un parecido entre ellos o ser de la misma temática, a veces los compra hasta por el mero capricho de aumentar su colección.
Siempre duerme con uno de esos peluches, abrazado a él, provocando así que sea capaz de dormir por más de tres horas seguidas. Sin ellos no concilia el sueño muy bien y mucho menos descansa, algo que aunque no lleva mal sí le pasa factura muy a menudo.
No es capaz de mirarte a los ojos por más de diez segundos seguidos. Se cohíbe con facilidad e incluso se muestra distante, porque piensa que en cualquier momento alguien le va a soltar algún comentario hiriente o malsonante.
Le encantaría viajar por Europa con un cuerpo de baile, ofreciendo servicio a cualquier artista conocido que esté en gira o simplemente haciendo demostraciones. Su mayor ilusión es aprender distintas culturas, para así nutrirse y aplicarlas a su verdadera pasión.
Odia las mañanas y odia tener que madrugar. Es algo que no ha superado desde nunca y se pone de muy mal humor si alguien le molesta antes de las 11 de la mañana. Para él madrugar es todo lo que implica levantarse antes de esa hora.
Si se hubiese decantado por otra maestría, posiblemente hubiese sido la de invocador. Le fascina el hecho de que los canalizadores moldeen la esencia de esa forma, produciendo formas de vida que se materializan y te ayudan en lo que sea.
Le gustaría saber cocinar para no tener que depender de tanta comida rápida muchas veces. El poco tiempo que tiene lo dedica a otras cosas, pero seguramente la cocina es lo que más atravesado tiene y lo que más coraje le da por más que no le disguste aprender.
Tiene una pulsera, una tobillera, que siempre lleva puesta y que le regalaron en uno de sus cumpleaños de parte y en nombre de todos sus hermanos. Le tiene especial cariño pues, para él, sus hermanos son y serán siempre un pilar fundamental e importante.
Le tiene mucho miedo a la muerte y no está muy convencido de por qué. El mejor argumento que ha encontrado es que viven enfrentándose a la misma constantemente, y sufre cuando las personas más cercanas a él se exponen a ello tan alegremente.
Es alérgico a las flores, al polen que éstas sueltan. En época de floración es común verlo cargando varios paquetes de pañuelos allí donde va, pues es incapaz de contenerla por más medicación que tome.












