El 20 de enero de 2001, George W. Bush jura como el cuadragésimo tercer Presidente de Estados Unidos. La asunción de George W. Bush como Presidente se efectúa en medio de serias acusaciones de fraude electoral en Florida, aunque el candidato demócrata Al Gore ha renunciado a seguir adelante con la revisión de la elección por la vía judicial.
Durante los primeros meses de su mandato, George W. Bush será un Presidente mediocre y no excesivamente popular. Después del atentado contra las Torres Gemelas, el 9 de septiembre de 2001, Bush se transformará en el paladín de la Guerra contra el Terror. Bajo su Presidencia, Estados Unidos invadirá Irak y Afganistán. La popularidad del Presidente irá en declive a medida que la guerra se eternice, salgan a la luz las maquinaciones y mentiras para mantener la guerra andando, se cuestione su gestión económica y las redes clientelares envueltas en la reconstrucción de Irak, y finalmente estalle en 2007 a 2008 la peor crisis económica desde la Gran Depresión de 1929. George W. Bush entregará en 2009 la Presidencia con los menores índices históricos de popularidad, y al país sumido en una profunda crisis económica.