[ i. información básica ]
NOMBRE. Ivan «Vanya» Kozlov.
APODOS. Mr. Manager, Honey, Maldito desgraciado (todos de parte de Quinn).
FECHA DE NACIMIENTO. 31 de diciembre.
EDAD. 35 (482) años.
SIGNO ZODIACAL. Capricornio.
GÉNERO. Hombre cis.
PRONOMBRES. Masculinos.
ORIENTACIÓN. Bisexual, no lean.
NACIONALIDAD. Ruso.
ETNIA. Blanco, también es vampiro so there's that.
OCUPACIÓN. Representante artístico.
EDUCACIÓN. Universitaria completa, tiene varios títulos a su nombre.
[ ii. apariencia ]
ALTURA. 1.90m.
OJOS. Uno azul y otro rojo; dice que se lo coloca un pupilente en este último por cuestiones de estética (es mentira).
CABELLO. Rubio y largo, hasta la cintura.
CICATRICES. Ninguna.
TATUAJES. Ninguno.
PIERCINGS. En su oreja izquierda, el tradicional y el industrial.
[ iii. psique ]
RASGOS POSITIVOS. Leal, estable, paciente, disciplinado.
RASGOS NEUTRALES. Práctico, sincero, crítico, astuto.
RASGOS NEGATIVOS. Melancólico, adicto al trabajo, codicioso, testarudo.
GUSTOS. El olor del tabaco, coleccionar monedas antiguas, los tratamientos faciales pese a no necesitarlos, la música clásica, la extravagancia en general.
DISGUSTOS. La sangre empaquetada (la prefiere fresca), los perfumes, que cancelen sus clases de yoga, los perros, los gritos y discusiones sin sentido.
[ iv. extras ]
Su trabajo como representante es una mera fachada y lo escogió, principalmente, para entretenerse y coleccionar información sucia de figuras con poder. Eso no le impide hacerlo con excelencia y ser de los más solicitados en la industria.
Tiene suficiente dinero como para vivir cómodamente durante el resto de la eternidad. Es dueño de múltiples propiedades, posee acciones en empresas de renombre, y también maneja una galería de arte durante su tiempo libre. Le gusta patrocinar nombres que todavía no saltan a la fama en el mundo artístico.
Ha trabajado para Quinn desde que inició su carrera de modelo. Desde entonces, se han vuelto como uña y mugre; la estrella lo trata como un hermano mayor... Y suele huir de él cuando planea meterse en problemas. La cuestión: Pese a darle sus regaños formales, a Vanya le entretienen sobremanera su simpleza humana y sus ocurrencias.
Habla una infinidad de idiomas, pero conserva su marcado acento ruso en cada uno de ellos.
No suele hablar de su pasado; cuando le preguntan al respecto, inventa una historia diferente cada vez, haciéndolas más absurdas e incómodas con el correr del tiempo.
Nunca se le ve sin un hombre o mujer de turno colgándole del brazo.














