En los últimos meses la comunidad se ha sumido en una rutina. Poca es la inclinación de lxs ciudadanxs de luchar contra el sistema en el que ya se han establecido. Lo que al inicio desató caos y desconcierto, se han convertido en apatía y aceptación. El nuevo orden impuesto ha llegado para quedarse, es el pensamiento colectivo de la comunidad después de que no se ha logrado solucionar el problema. Pese a los continuos reportes de desapariciones, rumores de torturas, familias quebrantadas y tragedia por doquier, la comunidad ha perdido sus ansias de luchar.
El regreso de algunos mandatarios inspiró esperanza en lxs ciudadanxs, pero en cuanto las noticias del paradero de la Ministra Bagnold resultaron precarias, poco a poco la comunidad se cernió en la misma inercia. El panorama luce deprimente. Hogwarts ha cerrado hasta nuevo aviso, la liga de Quidditch permanece en descanso perpetuo, negocios en el Callejón Diagon comienzan a cerrar y decenas de eventos que usualmente se realizaban en estas fechas del año son cancelados, uno tras otro. El ambiente gris y lúgubre se extiende por todos lados.
La dificultad para ingresar a Londres ha mermado, pero el gobierno ahora ha decidido impedir que los ciudadanos abandonen la ciudad, al menos que puedan justificar alguna emergencia. Cualquier alusión muggle se ha vuelto vetada y magos de tal ascendencia se vuelven foco de investigación del Ministerio de Magia, donde funcionarixs han desaparecido misteriosamente y han sido reemplazadxs por nuevxs rostros.
A pesar de todo, los grupos que resisten se mantienen. El Oráculo continúa informando, la Oficina de Aurores no puede rastrear a ninguno de sus informantes. La Orden del Fénix se esfuerza en dar con desaparecidos, pero la mayoría de los hallazgos resultan funestos. Es poca la gente que protesta, pues la mayoría ya se ha dejado vencer.
Con junio y el próximo arribo del verano, la comunidad solía llenarse de eventos, sin embargo, el ánimo y la costumbre han sumido a lxs ciudadanxs en un bucle. A falta de la liga de Quidditch de Reino Unido, las personas se han reunido en bares a escuchar los partidos de las ligas de países cercanos. Los jugadores de Quidditch se mantienen entrenando, a espera de que algún día reinicien los partidos. Algunxs han decidido dedicarse a otras cosas, bastante desesperanzadxs por el escenario frente a ellxs. Otrxs han decidido comenzar a impartir clases.
La anulación del toque de queda no ha ayudado a la vida nocturna, pues el miedo y la inseguridad que se propaga en la comunidad provoca que las personas prefieran regresar a casa antes de que el sol se esconda. Aun así, es durante la noche donde muchxs se sienten más cómodxs y libres y algunos establecimientos han creado eventos nocturnos secretos para velar por la seguridad de sus clientes. Con la llegada de junio, la comunidad LGBTQ+ ha planeado eventos para celebrar el Mes del Orgullo, patrocinados por la revista Nightwalkers, publicación conocida por enfocarse en la comunidad LGBTQ+ mágica.
Quienes resisten se niegan a sucumbir a la indiferencia y encuentran formas de mantener a la comunidad unida: Con ferias temáticas, círculos de lectura, eventos de caridad, clases gratis de varias disciplinas, etcétera. Últimamente la comunidad de artistas de Londres ha convocado a quienes les interese a reunirse para crear arte como protesta, el cual es extendido por la ciudad por voluntarixs (algunxs arrestadxs en el proceso). Incluso personas como Sturgis Podmore y Ludo Bagman han insistido en organizar fiestas para evitar caer en la locura, ahora con el verano a la puerta de la esquina ha organizado una cercana al lago de la propiedad de uno de ellos.
Los magos extranjeros que se encuentran atrapados en la ciudad han decidido formar comunidades para mantenerse en cercanía, algunos incluso organizando reuniones entre ellos. A pesar de pedir ayuda a su gobierno para conseguir salir del país, las amenazas a mandatarios han conseguido que no se llegue a nada.
Los aurores han registrado un dramático descenso en sus miembros desde la subida al poder de Greengrass. Muchxs de sus empleadxs han determinado renunciar por cuestiones de ética, pero han sido rápidamente reemplazadxs por mortifagos encubiertos que han formado un grupo cuyo único propósito es deshacerse de cualquiera que les parezca sospechosx.
La comunidad purista se ha apoderado de todo. Algunos negocios caídos en el Callejón Diagon han sido sospechosamente reemplazados por negocios puristas. Delicias Diagon, cuyo dueño es hijo de muggles, lucha por quedarse a pesar de las intimidaciones. Aurores ahora escoltan a magos puristas a donde vayan. Inclusive se han organizado partidos de Quidditch exclusivos para la comunidad purista, aunque varios jugadores han protestado para no participar. El Profeta ha vuelto al Callejón Diagon con un edificio nuevo y elegante.
Nadie tiene mucha idea de qué sigue. Si continuarán de esta forma perpetuamente, hasta que todo se desgaste, pero la presencia de dementores en el Ministerio de Magia, la tristeza que abunda en todas partes y las noticias que no indican el paradero de la Ministra Bagnold, han derribado el ánimo y esperanza de la comunidad mágica. El futuro se ve más incierto que nunca.
Pueden utilizar esta información para starters y threads. Recuerden indicar donde se encuentran exactamente sus personajes, puede ser en cualquiera de las situaciones/eventos que se señala aquí.
Cualquier duda estamos disponibles para ayudarles.