Ir a la universidad responde a una interrogante que acongoja a todos los alumnos que son expulsados hacia la vida desde la preparatoria, la interrogante es: que hacer con la vida, como llegar al punto B desde el punto A, el punto A siendo tu estado actual y el punto B es algo de lo más misterioso, abstracto y maravilloso con lo que he tenido la suerte de encontrarme.
Verán, hace tiempo el punto B era identificable y obvio. Estabilidad económica, familia, un rol dentro de la sociedad. Hoy en día el que ha perseverado con más fuerza dentro de lo que debe existir en el imaginario de tu plano B es la estabilidad económica. Se piensa de la universidad como una póliza de seguro y una respuesta a solucionar el problema de como llegar a B desde A, la realidad es que puede serlo, lleva años existiendo y parece dar algunos resultados es un puente ya construido entre el abismo que separa una cosa de la otra, sin embargo pensar que es la única forma de atravesar sería ignorar que la vida no es plano lineal con una sola respuesta sino un espacio infinito con espacio para variables interminables.
Primero : Hay que tener en claro una cosa, el punto B no es universal, no todos aspiramos las misma cosas, ende, no necesitamos ejecutar las mismas ecuaciones para conseguir lo que queremos.
Segundo: La universidad no es tan neutral como parece, se pensaría: sabemos que no son todos iguales por eso tenemos infinidad de carreras con infinidad de opciones con infinidad de variables a esas opciones y así hasta que tus ojos se cansen de contar, pero les propongo esto y lo robó de Dale J. Stephens quien escribió uno de los mantras de este sitio “Hacking your education”
“Ir a la universidad es como ir a una cafetería, esperas en linea por tomar una opción, tienen Lattes, Chais, espressos, jugos, tes, etc, pero tal vez ninguno de ellos te llama la atención tal vez probaste algunos pero ninguno te gustó, ¿será la cafetería?, tienes es que tomar una opción y que esa opción se encuentra ahí , pero también tienes otra opción, puedes elegir salir de la cafetería”
Este ejemplo sirve para afirmar algo que se piensa como locura inmediata y desafía estándares de educación que llevan funcionando el tiempo eterno, y es lo siguiente.
“No a todos nos sirve la universidad”
No todos entramos en el paradigma porque no todos buscamos las mismas cosas o si las buscamos creemos que existen maneras diferentes de encontrarlas, aprendiendo de otras formas y en otras plataformas.