Plantar árboles contra el cambio climático. Desde la comida hasta la ropa, todo utiliza recursos naturales para producirse así como emite gases de efecto invernadero. Vivir en el planeta de por sí va a implicar un impacto negativo en el ambiente pero hay muchísimas cosas que podemos hacer para reducir ese impacto y devolverle a la tierra todo lo que nos brinda. Pero antes... ¿cómo medimos esa mejoría? 1. Midiendo nuestra huella de carbono. La huella de carbono es un indicador que se usa como medida del impacto ambiental que se genera en cierto producto o servicio. En la calculadora de huella de carbono de @seamosbosques tenemos 4 categorías: estilo de vida (incluye alimentación), vivienda, transporte y viajes largos. 2. Disminuyendo nuestra huella de carbono. Hay varias formas de hacerlo como: -Consumiendo local y de estación -Teniendo una alimentación 100% vegetal -Separando nuestros residuos reciclables -Reduciendo nuestra basura, podés encontrar ideas en #UnProductoALaVez 3. Compensar nuestra huella de carbono. Cuando hicimos todo lo posible cambiando hábitos seguramente reducimos bastante nuestra huella de carbono pero podemos compensarla. Esto significa buscar un método de absorción de carbono que pueda absorber la misma cantidad de mis emisiones. Esto no es obligatorio pero si muy positivo para el ambiente. Compensar la huella plantando árboles es uno de los métodos más naturales y efectivos que existen. Los árboles absorben el CO2 durante la fotosíntesis y lo acumulan en su madera (a menos que se talen o incendien)
Si medís tu huella con la calculadora de @seamosbosques junto al certificado de medición te aparece cuantos árboles son necesarios plantar para compensar tu huella. Y si lo deseás, podés sumarte a su programa de plantación de nativos en las Yungas tucumanas. Ellxs se encargan de plantas las semillas y cuidarlos hasta que crezcan pero vos podés ser parte de eso al recibir anualmente el monitoreo de tus arbolitos.















