Nathaniel estaba en su casa, en unos minutos tomaría una ducha, debido a que toda la mañana había estado haciendo ejercicio, únicamente llevaba puesto un short, puesto que ya se había quitado la camiseta.
Estaba a punto de meterse al cuarto de baño cuando escuchó el timbre de la puerta, se aproximó a abrir y se encontró con una persona. —¿Buscas a Allison? —Preguntó mientras observaba a la persona, estaba acostumbrado a que su esposa recibiera visitas de vez en cuando.
“Joder,” la castaña murmuró en un aliento cuando la puerta se abrió y la visión de la figura masculina apareció ante sus ojos. Teniendo en cuenta que se había equivocado de casa, no se había esperado que la fuera a recibir el muchacho, pero menos aún que estaría semidesnudo. “Uh, no, la verdad es que no,” respondió, pensando para sí misma que su jefa, con la que había quedado para tener una reunión aquel día, le habría dado mal la dirección, o que ella la habría apuntado mal. "Me equivoqué de casa, lo siento,” murmuró mirando a Nathaniel a la cara. “Por cierto, la gente normalmente usa camisetas para recibir a otras personas, ¿sabes?” añadió con una sonrisa sarcástica.

















