Tengo miedo de que te enamores de
otra persona.
Temo que te aterres al primer clavo que veas ardiendo y que solo por eso creas amar el fuego.
Temo que te rindas en la búsqueda,
que te precipites ante un encuentro que no sabe a nada, que solo por la sed
sacies tu boca en otro vino.
Me aterra la idea de que te acabes conformando, pero temo más una victoria que sepa a poco
que cualquier derrota.
Soy consciente de lo irracional de este temblor, pero tengo miedo de que un amor de segunda mano te acabe abrigando cuando tengas frío.
Y temo que la vida me deje sin ti,
divagando,
en este mundo de impares.











