―― La plaza estaba sola y por más que era un día soleado, Lois estaba casi segura que la mayoría de los que concurrían aquel lugar estarían ocupados en sus asuntos diarios: trabajo escuela… lo que fuera. Sin embargo allí estaba, sentada en su banco favorito, bajo el mismo árbol de siempre. Su cámara en sus manos parecía estar lista para que la castaña empezara a tomar fotos del paisaje y de quienes caminaban por allí, pero algo parecía impedírselo, aunque ciertamente no era un motivo físico, sus pensamientos seguían perdidos en fantasías y sueños que aun no lograba descifrar.
“Wow, lo siento” se detuvo rápidamente al notar como la castaña tenía la cámara entre manos, enfocando a algo que seguramente no era ella “¿Te arruiné la foto?” preguntó un tanto apenada, buscando la mirada hacia ella.
















