b-astian:
—Que explicaría? —quiso saber al ver que no estaba diciendo todo lo que pensaba y él que creía que la mujer era de decir las cosas como eran. —19? Bastante tarde —comentó Bastian alzando las cejas, sin querer molestarla pero sorprendido por escuchar las palabras. Estaba acostumbrado al trabajo desde chico y no recordaba quedarse dormido o sin hacer nada en su cama. No estaba del todo de acuerdo con dejar a los empleados ir a la fiesta, porque darles ese beneficio a veces no era la mejor opción. Por lo menos así pensaba Bastian. —No puedo relajarme, la última vez que lo hice fue en la fiesta de la piscina —le recordó, aunque aquello no era del todo cierto. No había ido a la fiesta pero se había confiado que nada estaba sucedía. —Ser amable con la gente no sirve, señorita, solo hace que la gente tome tu brazo y te disloque el hombro. Me gusta mucho mi hombro como para tal cosa, lo siento mucho. —hizo un mueca, porque no estaba en su lista de intereses relajarse. Había que estar atento a todo y todas.
“Explicaría lo amargado que está”, contestó con simpleza, no queriendo mentir ahora que le había preguntado directamente por lo que estaba pensando. Una sonrisa incrédula se dibujó en sus labios ante el siguiente comentario, “Sí, esa edad tenía cuando empecé a trabajar aquí, pero eso no quiere decir que antes mi vida fuera más fácil, simplemente no quiero hablar de ello”, explicó con simpleza. No pensaba explicarle su infancia, era algo de lo que no hablaba con nadie y mucho menos con alguien con el que apenas tenía confianza. “Igual les tiene tan estresados que cuando tienen la oportunidad de relajarse, se relajan en exceso. Como en la fiesta en la piscina”, comentó con tono divertido mientras ladeaba levemente la cabeza, ya que había oído que había sido una fiesta muy... Concurrida. “¿Está seguro de que ser amable no sirve? Usted ha sido amable conmigo y he accedido a darle de comer”, inquirió, a medida que las palabras salían de sus labios una sonrisa divertida dibujándose en ellos, “Ahora que no está siendo tan amable estoy planteándome si darle el cuenco a usted o a los cerdos”.
















