' sí, en tu baño. ah, me hiciste acordar, vi una maquinita al costado de la ducha y la usé ' no especifica en dónde, nada de todo ese relato es cierto, únicamente sus ganas de pinchar a la mayor. ceba un mate y se lo pasa a nerea, después se ríe. ' búscate a alguien fuera de la barbería, ¿no te sería incómodo volver a verle si sale mal? ' se pone en ese lugar y no le agrada ni un poco la idea. además, siendo el menor, está acostumbrado a los comentarios de amigos sobre hermanas. si la morocha pasa por ahí tendrá que escucharlos sin parar varios días hasta que se cansen. ' descárgate tinder, yo qué sé. '
boca se abre en forma de 'o' cuando lo oye. aunque sabe que probablemente esté buscando justamente eso, escandalizarla, no puede arriesgarse a que sea verdad. "te mato si alguna vez te depilas las pelotas con mis cosas. ¿me escuchaste?" lo apunta con índice, como si así se viera un poco más amenazante, pero acaba aceptando el mate. "no. ¿por qué?" encoge hombros, duda genuina. para ella es muy fácil fingir demencia luego de algún encuentro. lo ha hecho siempre. "sé que soy insuperable, pero no estoy casada con nadie — todavía" tampoco se casaría con alguno de los que visitan la barbería de su hermano, a decir verdad. solo quiere jugar con él. "tinder es para la gente común, yo uso raya. ¿te la descargaste? te hace falta" nunca hablan del tema, así como nerea tampoco habla de rodrigo, pero cree que a nazareno le haría algo de falta mostrarse más y así superar ruptura. es lo que, hasta ahora, le ha funcionado a ella — o eso cree.

















