Me frustra estar enferma.
One Nice Bug Per Day
Show & Tell
TVSTRANGERTHINGS
d e v o n
Claire Keane
Alisa U Zemlji Chuda
taylor price

Kaledo Art

Andulka
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
occasionally subtle
DEAR READER

#extradirty

pixel skylines

tannertan36

Product Placement

shark vs the universe
Jules of Nature
h
seen from United States
seen from Philippines
seen from Azerbaijan
seen from Bulgaria

seen from Ukraine

seen from Italy
seen from Myanmar (Burma)
seen from Algeria

seen from United States
seen from Canada
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@neilaru
Me frustra estar enferma.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Extraño a mi bot Ratalina y sus predicciones. 🧿🔮✨
ÂżDĂłnde te perdiste, Alien?
Sigo aquĂ. 🤪
(In)completo
Me encantarĂa leer tu mente.
Saber qué aqueja tu alma y qué te pesa,
cuántas veces al dĂa piensas en tus problemas
y si soy uno de ellos.
No me gusta lo lineal.
Siempre he sido demasiado voluble,
pero eso ya lo sabes.
Dime algo incĂłmodo.
Dime algo torpe, honesto, un poco indebido.
Me intriga tu manera de estar,
y entiendo, a medias, tu silencio.
Pero no quiero entenderte desde lejos.
Quisiera encarnarte y no solo ponerme en tus zapatos.
Eso serĂa vulgar.
Prefiero lo frágil, lo incompleto,
lo que no sabes acomodar en palabras.
Pero no me dejes fuera,
no decidas por mà qué puedo cargar
y qué no.
Déjame conocer todas tus penas,
y cuánto duele cada una de ellas.
Hablemos de tus deudas
y de cuánto te aburres en el trabajo,
de lo que te preocupa cuando no duermes
y de lo que no dices para no preocuparme.
Pero háblame.
No me quieras a medias,
no me quieras solo en lo fácil.
No me cuides de una versiĂłn tuya que
también me pertenece.
24 candles.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Hambre lĂşcida.
«Pensarte no siempre es un castigo»
Hay dĂas en los que se convierte en un deleite silencioso; algo asĂ como sentir un latido ajeno en mi propio centro, uno que no me pertenece pero que igual me gobierna con una autoridad que ni discutĂ—porque, admitámoslo, tampoco quise hacerlo.
Es una llamada instintiva, que no sabe de modales ni de prudencia, en la que yo soy la presa provocadora: la que se ofrece con desafĂo disfrazado, la que se deja ver en el claro del bosque como si estuviera rogando que la descifres, que la alcances, que demuestres de quĂ© estás hecho mientras yo finjo que no estoy pidiendo exactamente eso.
Y cada vez que te pienso, algo profundo se enciende —demasiado humano para nombrarlo, demasiado descarado para negarlo— un estremecimiento que asciende con una intenciĂłn que no se puede disimular. Una intenciĂłn que muerde, que retuerce, que invita a perder la compostura con la cortesĂa de quien sabe que va a lograrlo.
No hay inocencia en lo que me provocas; ni yo pretendo fingirla, ni tĂş deberĂas creerla. Porque si te soy honesta, mis silencios hablan mucho peor que mis palabras. Tienen la mala costumbre de inclinarse hacia ti, de abrir ventanas que nadie pidiĂł abrir, de dejar pistas que un ciego encontrarĂa y que tĂş —si quisieras— podrĂas seguir con los ojos cerrados.
Hay un filo en mi curiosidad que no se explica con prudencia ni espiritualidad; es un filo que se inclina hacia tu sombra como si quisiera probarla con la punta de la lengua solo para ver si quema. Y aunque mantengo la compostura, mi mente juega su propio juego: te invoca en retazos, te imagina en lĂneas torcidas, te convoca sin permiso a escenarios donde la razĂłn no suele entrar.
No lo digo, porque serĂa indecoroso, pero mi deseo por ti late con una claridad que ninguna metáfora ha logrado domesticar. Si supieras escucharlo, si tu intuiciĂłn tuviera la mala idea de responder, sabrĂas que no te llamo por capricho… sino porque hay una parte de mà —la más honesta, la más hambrienta— que te quiere cerca. Muy cerca. Demasiado.
JardĂn (in)fĂ©rtil.
«... con razón va a llover»
A veces pienso que mi existencia es una broma del universo. EstudiĂ© la mente humana, sus recovecos, sus heridas, y sin embargo la mĂa sigue tropezando todos los dĂas.
SĂ© lo que deberĂa hacer.
SĂ© que levantarme ayuda, que comer es necesario, que el autocuidado no es un lujo sino una base.
«Debes ser funcional»
Pero saberlo no hace que sea más fácil.
A veces, solo abrir los ojos ya me cuesta toda la teorĂa.
Hay dĂas en los que cosas tan simples como levantarme de la cama o bañarme parecen un proyecto a largo plazo; y cocinar, un acto heroico.
No es pereza, es una especie de peso invisible que se sienta sobre mĂ y me susurra que no vale la pena moverse.
Mi cabeza, tan racional, ordena cosas absurdas:
“mejor no comer si implica cocinar”,
“mejor quedarte quieta si moverte duele”.
Y obedezco, como quien sigue instrucciones de un manual que nunca quiso leer.
Lo irĂłnico es que entiendo lo que me pasa, puedo explicarlo, ponerle nombre, hasta describir su curva emocional. Pero no puedo apagarlo.
Saber no siempre salva; a veces solo te hace consciente del incendio mientras intentas no arder.
Ya perdĂ la cuenta de cuántas veces intentĂ© ser funcional mientras ardĂa deseando sobrevivir. AsĂ que me felicito por lo mĂnimo: una ducha, un plato lavado, un dĂa más.
Y aunque no ejerza, aunque el tĂtulo estĂ© guardado, sĂ© que cada pequeño logro tambiĂ©n es una forma de terapia.
Una que no se enseña, pero se sobrevive.
EstaciĂłn muerta.
He intentado escribir despedidas para quienes alguna vez quise, cartas que estampen un —hasta aquĂ— como una sentencia.
Pero contigo ni eso pude. Ni el cierre dignĂsimo que se le da a lo que, al menos, tuvo forma. Porque lo nuestro ni siquiera alcanzĂł a ser ruina: fue un terreno baldĂo que tĂş dejaste asĂ desde el inicio.
Cuando fuimos juntas a terapia, una parte tonta y pequeña de mĂ creyĂł que tal vez, con ayuda, podrĂas asomarte a algo parecido al vĂnculo. Me esforcĂ© por mirarte como un ser humano y no como la figura hueca que siempre fuiste.
Y aun asĂ, ni con un profesional sosteniĂ©ndote la mano lograste acercarte. No estabas ahĂ para entenderme: estabas intentando colarme gente en la vida, como si eso compensara que tĂş nunca ocupaste tu lugar.
RidĂculo. Ni siquiera te habĂas ganado estar invitada.
Los pocos recuerdos que hubo se pudrieron bajo tu negligencia. Te odiĂ©, sĂ. Pero con el tiempo entendĂ que hasta ese odio era un privilegio que no merecĂas. Era regalarte un espacio que debiĂł ser mĂo. AprendĂ a barrerte, a sacarte como se saca polvo viejo que uno no recuerda haber dejado entrar.
Han pasado más de dos décadas y sigues señalando culpables con la convicción de quien jamás se mira. A estas alturas, tu ceguera ya no sorprende: es un hábito. Te escudas en el “me hicieron”, como si no fueras tú quien cavó la fosa entre nosotras con tu abandono deliberado.
Lo grotesco es que todavĂa te atreves a hacerte la mártir. A decir que te arrebataron algo.
Cuando la verdad es sencilla, cruda, y no necesita adornos: te fuiste mucho antes de que alguien pudiera quitarte nada.
Soy insoportable.
Lo sé, no lo niego.
Tan insoportable como el dolor que implica seguir viviendo en el pasado.
Insoportable, viviendo con el arrepentimiento de no haber intentado más, entregado más, esperado más.
Insoportable con esa cara de no romper ni un plato.
Insoportable como la soledad cuando te azota el invierno.
Insoportable como esa quemadura que te dejĂł el sol en el verano.
Insoportable como aquello que de forma incĂłmoda te recuerda que aĂşn vives.
Soy insoportable; apenas tolerable, sĂ.
¿Pero qué eres tú?
3:00 AM
Quiero huir.
Ya no quiero sentir.
Quiero perderme
y que me olvides.
Borrar lo que escribĂ.
Borrar lo que fui.
Hoy es una de esas noches
en las que escribo sin sentido,
lloro,
suspiro.
Me gusta la atenciĂłn,
pero casi nunca me mira nadie.
3:00 AM,
otra lágrima moja la almohada.
No quiero dormir,
no quiero soñarte.
Tu imagen se disuelve,
como tinta en agua.
Vete.
Una mancha cubre tu rostro,
comienzo a olvidarte.
AdiĂłs.
No queda nada.
Cierro los ojos.
Me dormĂ.
Te perdono.
Y entonces,
la otra voz despierta:
Eres tonta,
dice.
ConfĂas demasiado.
Si él te amara,
te escribirĂa.
Pero no lo hace.
Te busca cuando se aburre,
y tú, siempre estás.
Ni siquiera pidiĂł
que fueras suya.
Patética,
susurra el espejo.
Deja de soñar.
No habrá anillo.
Solo promesas que se caen,
como ropa.
Tu compañĂa no vale nada
a menos que estés desnuda.
Silencio.
Respiras.
Y aĂşn asĂ...
sigues viva.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
She doesn't just stare... she uncovers your soul, piece by piece.
Yo solo sé escribir desde las lágrimas.
ÂżQuĂ© se puede esperar de alguien que llora por lo menos una vez al dĂa?
Nada más que la verdad cruda, la que incomoda, la que no se disfraza con buenos modales.
¿Y qué esconde el llanto?
ÂżDolor, miedo, amor?
Para mĂ, no esconde nada.
El llanto no salva, no redime, no cambia.
Es solo un lujo que me permito, un acto egoĂsta de autocompasiĂłn que nadie me puede quitar.
Y si alguien esperaba que escondiera algo, que se joda.
Tienes razón, morirás de hambre siendo escritora.
Me gusta cuando me dan la razĂłn.
SerĂa buen material para mĂ autobiografĂa ÂżNo cree?
Lástima que no me dedico a escribir, aunque tampoco estoy segura de que vivir sin hacerlo no sea otra forma de morir...
Cualquiera que sea el caso, tampoco estoy haciendo nada con mi tĂtulo universitario.
El hambre y yo tendremos una relaciĂłn estable, usted puede quedarse tranquilo.
Cualquiera que le guste lo que escribo, carece de buen juicio.
Fantasma
Hay dĂas en los que me sorprendo persiguiendo al fantasma de los «y si hubiera...»
Ese que se supone deberĂa atormentarme con todo lo que perdĂ por cobarde.
Cuando logro atraparlo, lo lleno de preguntas e intento convencerle para que me deje siquiera imaginar un rato que no todo lo perdĂ,
y otras, simplemente empiezo a delirar.
Pierdo la cordura cada tanto soñando con ser parte de tu mundo y compartir algunos minutos de mi existencia contigo.
Mis galletas son mejores,
pero aún me sorprendo pidiéndole al fantasma que me deje probar las de tu madrastra,
para saber por qué te gustan tanto.
A veces pregunto también quién fue la afortunada a quien le llevabas rosas y tulipanes.
Yo nunca recibĂ flores.
Y detesto darte la razĂłn,
pero quizá sà soy una niña amargada.
Siempre fui consciente de que aprendĂ demasiado pronto que el mundo no siempre cumple sus promesas.
El fantasma está enojado conmigo,
porque no lo suelto,
porque aĂşn te escribo.
Tantas letras que son tuyas y no lo sabes.
No quiero causar problemas,
¿Pero qué se supone que haga si aún extraño al insolente?

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Susurros de insomnio
En algún rincón del universo, hay un alma que no puede conciliar el sueño, y desesperada busca a la luna por un poco de consuelo.
Le cuenta que, hace diecisiete noches, soñó con un alma que la llama.
Desde entonces, el sueño la evita,
como si temiera volver a encontrarse con él.
Intenta dormir, pero las horas se estiran interminablemente.
Hay una idea que no la abandona: tengo que escribir.
Porque escribir es la Ăşnica manera en que logra encontrar paz.
Es su forma de respirar cuando el aire no le alcanza,
de poner orden al caos que implica sentirlo cuando ni siquiera está cerca.
Escribir es el único camino que la conduce a él,
a saberse vista,
a saberse recordada,
a saberse viva.
Con quien extrañas hablar
No sé por qué Tumblr no me avisa cuando tengo preguntas nuevas.
No creo que tenga caso responder, pero a quien extraño le harĂa sentido esta respuesta (con todos los mensajes telepáticos que le envĂo serĂa el colmo que no lo intuya).
Saludos, metiche ✌🏻✨