summer.
Pasaron cinco largos segundos hasta que Summer finalmente captó la referencia, y cuando lo hizo no pudo parar de reír –por otros cortos segundos–. “Seguro, aunque no es necesario que te desnudes, te ves bonita con la ropa que llevas puesta” comentó sonriendo y posicionando su cámara. “¡Ahí está perfecto!” respondió en lo que sacaba cinco fotografías espontáneas sin avisarle, ya que su proyecto era más sobre la naturalidad de las personas por sobre las poses elaboradas.
“¡Oh, vamos!” exclamó con fingida decepción, elevando ambas manos a la altura de sus hombros para así dejarlas caer. “¿Estás segura que no es necesario? Porque a mi no me molestaría hacerlo.” y sólo para probar su punto, llevó ambas manos al borde de su ajustada camisa, revelando unos cuantos centímetros de su abdomen, como si solicitara luz verde para continuar. El consecutivo clic de la cámara la tomó por desprevenida, aunque no por eso ocasionó que se avergonzara de la alta probabilidad de haber exhibido su viente en la mayoría de las fotos. “¿Ya? ¿Puedo verlas?”









