Hay historías vanas y tristes de las que salí arrastrándome con la poca fuerza que me quedaba que podría contarte una noche como esta, pero esta vez no será así...
Hace mucho no tocaba el papel, ni sentía la necesidad de plasmar algo como esto.
Estoy aquí con un montón de esperanzas nuevas y algunas un poco empolvadas pero no rotas guardadas en mi maleta de galaxias, una la tome de tu mirada.
Un año sin explicarle a mi pequeño mundo lleno de contradicciones que ha sido de ti, si el recuerdo aun me duele, o aún sigo recolectando recuerdos al fondo de mi cajón sobre tus viejas manías para usarlas debajo de mis sabanas.
Un año que deje de externar mis letanías acerca de mis ganas de volver a bailar por las noches dentro de tu cabeza.
Nunca vas a entender cuando digo que te quiero, los rumbos de los sentimientos jugaban a través de mis venas, siempre tomando en cuenta el mismo latido, pero me faltaban razones, me faltaba aquello que exploto cual catarsis la primera vez que bese tus labios o como la primera vez que bese tu espalda, esa sensación de sentirme infinita.
Hoy ya no cuento los días, por que se que vamos a suceder, por que somos destino y ganas.
Ya no somos un numero de días o de vidas, no somos más de otros cuerpos, lagrimas ni de esperas.
Soy contigo y para ti en el infinito.









