Psicología #16: Esquizofrenia
¿Qué es la esquizofrenia?
La esquizofrenia es una enfermedad cerebral grave. Las personas que la padecen pueden escuchar voces que no están allí. Ellos pueden pensar que otras personas quieren hacerles daño. A veces no tiene sentido cuando hablan. Este trastorno hace que sea difícil para ellos mantener un trabajo o cuidar de sí mismos.
La esquizofrenia se caracteriza por pensamientos o experiencias que parecen estar desconectados de la realidad, habla o comportamiento desorganizados y disminución de la participación en las actividades cotidianas. También pueden presentarse dificultades en la concentración y la memoria.
Los principales factores implicados en la aparición y desarrollo de la esquizofrenia son:
Alteraciones durante el embarazo o nacimiento: anoxia (falta de oxígeno en el feto durante el embarazo o el parto), infecciones víricas, traumatismos, etcétera.
Alteraciones morfológicas, funcionales o bioquímicas en el cerebro: en este apartado juega un papel fundamental el consumo habitual de sustancias tóxicas y la exposición a determinados tóxicos y estresantes ambientales. Están especialmente involucradas dos sustancias implicadas en la comunicación entre neuronas a nivel del cerebro. Se trata de la dopamina y la serotonina.
Factores familiares y sociales: aunque no están universalmente aceptados, siempre se aluden como posibles elementos influyentes en el desarrollo de la enfermedad o más bien como desencadenantes de brotes.
Incumplimiento del tratamiento una vez diagnosticada la enfermedad: supone un alto riesgo de aparición de recaídas.
Alucinaciones, paranoia, pueden escuchar voces, delirios de tipo persecutorio o religiosos.
Hostilidad y movimientos repetitorios
Dificultad para organizar pensamientos y movimientos extraños.
Dificultad para mostrar o expresar emociones y tener una conducta normal. Pueden parecer deprimidos o retraídos.
Problemas en el aprendizaje relacionados a la retención y uso de la información, la toma de decisiones y para prestar atención.
Ansiedad, enfado, depresión o miedo.
Apatía, descontento general.
Creencia de que los pensamientos no son propios, creencia de que un evento cualquiera o común tiene un significado especial o personal.
Desorientación, falsa creencia de superioridad.
Amnesia o pérdida de memoria.
Estado de ánimo inestable, muy eufóricos a ratos y en otros lo contrario.
Habla circunstancial, habla incoherente, habla rápida y frenética o trastorno del habla.
No hay cura. Los medicamentos pueden ayudar a controlar muchos de los síntomas. Es posible que deba probar diferentes medicamentos para ver cuál funciona mejor. Deben permanecer en tratamiento durante el tiempo que su médico lo recomienda. Los tratamientos adicionales pueden ayudarle día a día a lidiar con la enfermedad.
La rehabilitación y la capacitación profesional.
Pueden unirse a grupos de apoyo para hacer la enfermedad más llevadera.
Mantenerse en tratamiento constantemente y estar en un ambiente cómodo que no suponga amenazas.
Datos curiosos sobre este trastorno
La esquizofrenia es un trastorno mental grave que afecta a más de 21 millones de personas en todo el mundo.
En todo el mundo, la esquizofrenia se asocia a una discapacidad considerable y puede afectar al desempeño educativo y laboral.
Las personas con esquizofrenia tienen entre 2 y 2,5 veces más probabilidades de morir a una edad temprana que el conjunto de la población. Esto se debe por lo general a enfermedades físicas, como enfermedades cardiovasculares, metabólicas e infecciosas.
Los esquizofrénicos suelen sufrir estigmatización, discriminación y la violación de sus derechos humanos.
Por eso, hay que tener mucha compresión y ser conciente de lo difícil que es la vida para las personas que atraviesan por esta enfermedad.