Si hay una figura histórica femenina más bastardeada, es la de la Reina inglesa Ana Bolena. Seguramente, que en una época en donde las mujeres nobles no eran más que peones políticos y económicos; ser inteligente, astuta y "jugar tu propio juego" resultaría imperdonable. - Y eso descontando de que no fue exactamente su propio juego sino el de su ambiciosa familia-.
La jóven Ana fue llevada a la Corte de el Rey Enrique VIII por su tío Thomas para posicionar a ella y a su hermana Mary dentro del submundo del castillo Hampton. Mary fue amante de Enrique pero Ana, viendo el obstinado interés del monarca, fue mas allá: Se negó categóricamente a ser su amante y -seguramente influenciada por su tío- elevó la apuesta al trono Inglaterra.
Enrique quien estaba obsesionado
con Ana, actuó como un caballo desbocado y no solo anuló suciamente su matrimonio con Catalina de Aragón- su primera esposa- sino que rompió relaciones con la Iglesia para acceder a su "capricho."
Ana y Enrique se desposaron. Y debido al cariño que el pueblo tenía por la consorte española, Ana fue catalogada de "prostituta" "hechicera" y "seductora" cuando en realidad, la jóven Bolena no estaba interesada en el rey sino en un jóven con quien se desposó en secreto pero su familia no lo aceptó.
"La reina de los 1000 días" vivió aquellos días de forma angustiosa, llenos de presión y temor. Intetando lograr lo que su antecesora Catalina no ha podido lograr: Dar a luz a un heredero.
Ana fue madre de otra mujer (La gran Isabel I) y más adelante, abortó a un niño. Esto volvió loco a Enrique quien al igual que con Catalina, comenzó a tratar a su esposa como algo inservible por no poder darle lo que deseaba.
Ahora rey tenía que deshacerse nuevamente de su reina y eligió la forma más cruenta e injusta posible: La acusó de traidora bajó cargos absurdos y absurdos e inventados para enviarla directo al patíbulo. Ana fue decapitada en la Torre de Londres a una edad entre 29 u 35 años, dejando huérfana a una hija.
La historia de Ana Bolena es tan injusta como fascinante. Y su imagen tan bastardeada como venerada. Yo elijo creer en que fue una víctima antes que villana pues todas las pruebas sobre su existencia apuntan a eso y no existe prueba alguna de lo contrario más que especulaciones misóginas y fuera de contexto.