Me da miedo hablar y escribirle, no merezco que me hablen así.
De pequeña no lo hacía, pues me regañaban si hablaba sin permiso, por eso ahora grito y grito hasta lastimar mi garganta cuando algo no sale bien y si no me ponen atención. Claro, soy una joven que creció entre mimos y regalos, no se nada de la vida y vivo para hacer berrinche…no hay nada en mi más que eso. No puedo decirte que te diviertas sin que pienses que te estoy deteniendo, no puedo pedir que hablemos 10 minutos después de un día de trabajo, sin que me digas que tu sabes que hacer con tu tiempo.
Por eso me da miedo escribir y hablarle.












